Levántate. Mírate en el espejo. Crees que sabes quien eres, como eres lo que te gusta y lo que no. Sigues ahí de pie, contemplando al detalle cada rasgo, cada pequeño trozo de ti que ves reflejado. Tienes tus propios dramas, tus problemas, cosas que te quitan el sueño por la noche y hacen que se te sature la mente. También tienes tus alegrías, tus sueños, tus ideales y lo que hace que te levantes de la cama cada mañana, la ilusión de un nuevo día. A veces no lo notas, crees que no hay motivos para abandonarla, cálida y cómoda, pero nunca te quedas, al final siempre te pones en pie y te enfrentas a un nuevo día.
Sigues reflexionando delante del espejo, han pasado unos minutos. Te lavas la cara, los dientes, te miras un poco más y dibujas una sonrisa. Una sonrisa que intenta ser honesta, pero no lo es. Un "Estoy bien" que en el fondo, cifrado, esconde tu verdadero estado de ánimo. No lo puedes evitar, porque ya te has acostumbrado. Levas haciendo ese ritual desde que te alcanza la memoria.
Ha llegado un momento en el que quieres que vean lo que esta en el espejo. Es más fácil, más seguro, más superficial. No pueden llegar a ti, igual que tu reflejo, está ahí, puedes verlo, pero no tocarlo. Y quien sabe, tal vez te sigue funcionando, sigues manteniendo a la gente a distancia. Creen que te conocen, que saben como eres, pero no son capaces de verte de verdad.
Tú sigues levantándote cada mañana, con nuevos miedos, nuevas intrigas, pero la misma sonrisa, el mismo "estoy bien". Te haces la fuerte. Entonces ocurre lo inesperado, alguien se ha dado cuenta. Ha visto su propio reflejo y sabe lo que se esconde detrás. Ya no puedes mantener la fachada, porque sabe como eres, ha ido más allá de lo que se ve, para verte de verdad.
Ahora cada mañana es diferente, no necesitas forzar la sonrisa en tu cara, poco a poco dejas de mirarte en el espejo, porque ya no hace falta, está él. Cuando estés triste, te preguntará que te pasa no te importará, querrás que te lo pregunte. Cuando estés feliz, él estará feliz y viceversa. No te has dado cuenta hasta ahora, pero llevabas mirándote en el espejo equivocado mucho tiempo, pero ya lo has encontrado.


No hay comentarios:
Publicar un comentario