jueves, 24 de julio de 2014
Pasar página
Desaparece. Tiene esa habilidad para dejar tu vida como si nada, no hay mensajes, ni fotos ni llamadas, nada. Entonces crees que ha llegado el momento, que puedes pasar página al no estar él tan presente (por no decir que ya no está) en tu día a día. Te duele un poco la facilidad con la que se ha alejado, pero te convences a ti misma de que es para bien. Poco a poco dejarás de pensar en él y todo irá a mejor, cambiara de rumbo, pasarás página.
Es una trampa, ¿de verdad creías que se iba a ir así, sin más? Claro que no. Nunca se va por completo, Hay algún amigo que lo menciona, otro que te pregunta si le has visto o has hablado con él y el típico que cree que te apetece oír lo bien que le va y si a conocido o no a alguien. Y como no, llega el mensaje:
"Hola, ¿como estás?¡ Cuanto tiempo! ¿Qué tal te va todo?"
Y tú, como idiota que eres, te alegras, porque te ha hablado, ha pensado en ti y no ha dejado tu vida como creías. Y cuando se acaba la conversación de 5 minutos vuelve a irse, ya está, ya ha te ha recordado que está ahí, que sigues enamorada de él y que él de ti no.
No te sientas mal, tu has pasado página, has conocido a gente nueva, lo has intentado. Pero no sirve de nada pasar páginas del mismo libro, estás en la misma historia. Una historia en la que aparece y aparecerá él y de la que no podrá desaparecer, a no ser que cambies de libro.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario