miércoles, 12 de noviembre de 2014

Time flies

Que locura... como pasa el tiempo




Ya han pasado casi dos meses y medio, en una semana vuelvo a casa para celebrar mi cumpleaños y desde que vuelva tan solo me quedaran 3 semanas para acabar el grado. Volveré en enero a hacer una cosa rara llamada "Skills course" por lo que me dan 4 créditos que necesito y después, al final volveré a casa, a Barcelona, a una nueva rutina ya que al universidad la dejo atrás (esperemos) y empiezo en el mundo laboral (con prácticas, no os flipeis, lo de trabajo =almost imposible). 

En ningún momento se me había olvidado que tenia un blog, y que mi idea era al menos escribir una vez al mes (seguramente mi idea era escribir una vez cada dos semanas, pero soy flexible y acepto modificaciones en los términos y condiciones de uso). No lo digo en plan excusa, pero, esta vida me consume. La universidad de Maastricht es bastante dura, tan solo tengo clase 2 días a la semana, pero da igual por que con todo lo que tengo que leer, es como si tuviera clase cada día. Hay que hacer la colada, ir al gym, ir al jumbo (supermercado) a comprar, viajar, salir de fiesta, quedar con la gente de clase por que hay 100 y pico trabajos en grupo, por no tener no tengo tiempo ni para ver películas. 

A pesar de todo, aquí estoy. He encontrado un hueco libre esta mañana (debería estar leyendo historia de la empresa internacional) y decidido escribir. Otro de los motivos por el que lo tenia abandonado era pro que no sabía bien bien si tenia algo que decir y soy de la opinión que si no tienes nada que decir entonces no digas nada. Es muy frustrante sentarte delante de una página en blanco sin tener absolutamente idea acerca de nada, por lo que decidí no hacerlo y esperar, esperar al momento en el que me sintiera inspirada y con ganas de enfrentarme a esa página en blanco. 

La verdad es que siempre hay algo que decir, algo que contar, puede que no sea lo más interesante del mundo pero siempre hay algo. Estando de erasmus todas las cosas que contar se multiplican por 10. Empezaré con mi viaje a París, al acabar la semana de exámenes me fui con tres amigas a la ciudad del amor. Una maravilla. Yo era de la opinión de que existen 2 tipos de personas en el mundo, los que aman París y los que la odian, y creía que formaba parte del segundo grupo. Pero como en muchas otras cosas, me equivoqué. La ciudad del amor me enamoró de tal manera, que no puedo esperar a volver. 


Es una ciudad preciosa, muy cara, llena de sitios cucos para tomar algo, cenar, merendar (sobre todo merendar). En definitiva me encantó, me he cambiado de grupo y pienso volver. Después de mi viaje a París volvimos a la rutina, no tan rutina, empezar cursos nuevos, conocer a gente nueva, no me apetecía mucho, y ahora que ya llevo unas 3 semanas sigue sin apetecerme lo de la universidad, pero bueno, hemos venido aquí a estudiar también. 

Como ya he comentado por ahí arriba, el día 19 de noviembre vuelvo a casa, si señoras y señores a casa. Hago una visita exprés de 4 días para ver a mis amigos, mi familia y ya que estamos celebrar mi cumpleaños y desconectar de Holanda. No me malinterpretéis, mi erasmus me está encantando y me da miedo que se me haga demasiado corto, se que voy a estar nostálgica, llorando, recordando aquellos tiempos en los que temía que me hubieran robado la bici, etc... pero también me apetece volver a casa. 

Podría seguir dos horas más escribiendo sobre mis aventuras y desventuras, lamentablemente sí tengo cosas que hacer. La lavadora me está esperando y el libro de historia de la empresa internacional se tira de las páginas para que lo leas. Así que es hora de despedirse, espero que hasta pronto y que no me cueste tanto volver a enfrentarme a la hoja en blanco y que un día de estos ya no sea un duelo, sino una invitación.


¡última foto de París y un poco de música!


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