miércoles, 29 de abril de 2015

Laura tiene sueño

Son las dos de la madrugada, lleva dando vueltas, probando nuevas posturas por la cama desde las diez y sabe que mañana se tiene que levantar pronto, a las siete y media, porque trabaja. Pero una noche más, el insomnio ha decidido ser el compañero nocturno de Laura. Lo peor no es no poder conciliar el sueño, lo peor es que sabe que tarde o temprano su fiel amante llegará, la tomará entre sus brazos y cuando suene el despertador por la mañana Morfeo no la dejará ir. Le pedirá: "cinco minutos más por favor, solo cinco minutos", cinco minutos que siempre se acaban convirtiendo en diez y que suponen tener que sacrificar el desayuno para asegurarse no llegar tarde. 



Decide darse la vuelta, probar como sea a conciliar el sueño. Se acomoda entre las almohadas, se arropa con la manta, respira y cierra los ojos. De repente escucha un ruido, se incorpora un poco, lo vuelve a escuchar, no esta segura de saber que es, sabe que no viene ni del vecino de abajo ni del de arriba, no se escucha con suficiente claridad, se escucha a lo lejos. Tiene curiosidad, ¿que es ese ruido? tiene sus suposiciones, esta casi segura de que tiene razón, pero necesita oírlo mejor, finalmente, completamente atenta, escucha un gemido de una mujer, y luego otro...

Sonríe, se rie por dentro ¡Lo sabía! grita en su cabeza y sigue riendo. ¿Quienes serán? ¿Será el vecino solterón del bloque de enfrente? Es un tio rubio, debe de tener unos 30 y pico o 40 recién cumplidos, la verdad es que es un hombre muy atractivo. Hoy es jueves, tal vez ha salido, ha ido a un bar, ha conocido a una chica, se ha puesto a hablar con ella, entre risas coquetas la ha invitado a una copa y ya de paso, entre unas cosas y las otras, también a  su cama esta noche. 


Tal vez son Mario y Petra, el matrimonio italiano del 7º-1ª. Son un matrimonio joven, el ronda los 30 y pocos y ella tiene unos 28. Son una pareja adorable, siempre se les ves juntos, felices y cariñosos, pero no de esos que resulta incomodo quedarse a solas con ellos en el ascensor. Laura empieza a divagar ¿Cómo se conocieron? Ella es de Milán, el en cambio es del sur de Italia. 

Puede, que un verano, Petra decidiera ir al sur a hacer un viaje con sus amigas, y que mejor lugar que la costa de Bari. Coincidirían en una fiesta nocturna en la playa. Él se quedaría asombrado por los profundos ojos marrones de ella, y a ella le encandilaría su sonrisa acompañada de esa barba de tres días que le da un aspecto muy seductor. Aquella noche no hablarían, pero los dos ya se habían enamorado. Él la buscaría al día siguiente por toda la ciudad y ella esperaría encontrárselo al cruzar la primera esquina.  


Mientras piensa en la historia de amor de Mario y Petra, su fiel amante ya ha llegado y,poco a poco, Laura cae rendida en sus brazos. 

Dulces Sueños 

jueves, 16 de abril de 2015

She looks perfect to me

La hora de después de comer era la peor. Edu estaba sentado detrás del mostrador, mirando sus diversas redes sociales mientras que a la vez, actualizaba la página web de la tienda cuando ella entró. Era una chica morena, de estatura media, delgada con los ojos color avellana. 


Buenas tardes - le dijo él - Buenas tardes - contestó ella con una sonrisa. 

Se quedó observándola unos segundos, había entrado muy decidida y no paraba de mirar a todos lados como buscando algo que ya quería, pero que no recordaba dónde estaba, finalmente le dijo:

- ¿Puedo ayudarte en algo? - ella se le quedó mirando un instante, pensativa y contestó - Si por favor, las gafas que tienes en el escaparate, ¿me las puedo probar? - Edu se levantó a coger las gafas - Por supuesto. ¿Te refieres a estas, no? - frunciendo el ceño, mordiéndose el labio y con una mirada de aprobación dijo - Si, estas-. 

La chica cogió las gafas, eran unas ray-ban clubmaster negras con la lente ligeramente verde oscuro y con unos precisos detalles dorados en los bordes aparte del logo de la marca.  

- ¿Un espejo? 
- Si, aqui a la derecha.

Se puso delante del espejo y se probó las gafas. Edu se volvió a sentar detrás del mostrador mirándola, estaba lo suficientemente cerca para poder atenderla desde allí y proporcionándole el espacio suficiente para no ser considerado uno de esos dependientes agobiantes. Ella fue probando diferentes peinados, la ralla a un lado, luego al otro, una coleta cogida con la mano y de repente se giró directamente hacia él y le preguntó:

- ¿Cómo me quedan? Se sincero, he venido a comprarme unas gafas de sol, si no son estas, serán otras, pero las voy a comprar y no me gustaría que me dijeras que me quedan bien pensando únicamente en que si no lo haces vas a perder una venta y que, en el fondo, me queden como el puto culo, y venga la semana que viene a devolverlas ¿Por qué se pueden devolver verdad?


Atónito por su franqueza, se limitó a contestar de forma automática:

- Si, se pueden devolver 

Ella se le quedó mirando, con la mano apoyada en una cadera a la expectativa de una respuesta. La verdad es que le quedaban bien, tenia un rostro ovalado, los labios ligeramente carnosos y una media melena ondulada, las gafas le quedaban la mar de bien. 

- Te quedan bien  - le contestó, pero ella no estaba satisfecha con la respuesta.

- ¿Cómo de bien? ¿dirías que son las gafas perfectas, que están hechas para mí, que no hay otro modelo de gafas más acorde con la fisonomía de mi cara? o simplemente, ¿dirías que me quedan bien, cómo a la mayoría de la gente, sin ser nada espectacular? 

A Edu se le escapó una sonrisa, era una chica interesante y un tanto peculiar, pero su determinación y seriedad a la hora de escoger unas gafas de sol resultaba en cierta medida cómica y a la vez adorable. 

You look perfect to me



martes, 7 de abril de 2015

¡La primavera la sangre altera!




Después de un frío invierno en el que me he atiborrado de turrones, polvorones, comilonas de navidad, chocolate con churros, etc... y todo con el fin de entrar en calor y asegurar mi supervivencia, ha llegado la primavera. Con ella ha llegado el buen tiempo, el cambio de hora, los estampados de flores y las ganas de hacer cosas. 

Basta ya de corazones rotos, llantos y lamentos

Al mal tiempo, buena cara y al buen tiempo, mejor cara aún. He empezado la OPERACIÓN PRIMAVERA (conocida comúnmente como operación bikini). He guardado los jerséis gordos y las bufandas y sacado la ropa de deporte junto con las faldas y los vestidos. Ante todo, me gustaría comentar que estoy a favor de hacer deporte y mantener una dieta sana todo el año, pero reconozco que en invierno me vuelvo más vaga y hay más tentaciones... 

Como iba diciendo, me he apuntado al gym de mi nuevo barrio en Barcelona y he aprovechado para renovar mi armario deportivo. Casi toda mi ropa de deporte siempre ha sido del Decathlon, pero he decidido probar otro estilo, siempre que voy a Oysho  me quedo maravillada con los modelitos gymwear, así que decidí darme un capricho, el resultado: ropa de deporte monísima!! voy a ser la envidia del gym! (si, se que me he flipado, pero bueno a veces mimarse a uno mismo es bueno y fliparse divertido)


También me he aficionado a los zumos de frutas y verduras naturales. Hay un montón de combinaciones para no aburrirte y poder ir variando cada día. Internet está plagado de recetas y la clave es ir probando. A mí me encanta el tradicional de zanahoria, naranja y jengibre. Os dejo aquí una página para que cotilleéis y os animéis a probar Teresa'sJuicery. Aparte de ser sanos son una fuente de vitaminas, y en cierta medida me aseguro de tomar un mínimo de fruta y verdura al día, lo cual no significa que dependa de los zumos o algo por el estilo, hay que mantener una dieta sana y equilibrada y de tanto en tanto chocolate!

No tengo mucho más que contar, os iré haciendo participes de mis avances en la operación primavera y espero que este verano no se me resista ningún bikini! (estoy enamorada de estos)

¡Con esto y un bizcocho, hasta mañana a las 8!






domingo, 5 de abril de 2015

Sin decir Adiós

- ¿Hay otro, verdad?
- No, no lo hay 

Ojalá lo hubiera y ocupara tú lugar en mis pensamientos. Ojalá fuera otro quien me quitara el sueño.




¿Qué tiene el amor que nos vuelve tan estúpidos? 


Alguna vez habréis oído la frase "Si es él, estaréis juntos, puede que ahora no, pero lo estaréis".  A lo largo de los años me la he ido repitiendo a mi misma, una y otra vez, también la de "Somos nosotros, pero no nuestro momento". Me la he dicho tantas veces, que la tengo interiorizada y creo que es un grave error. 

He justificado actos injustificables, he maquillado de romanticismo una historia, que no tenía nada de romántica, y después de tanto tiempo, aunque me cueste, y una vocecita en mi cabeza repita las frases anteriores, hoy hay una voz más fuerte que grita: No somos nosotros, no es él y esa no es la historia. 

Todos hemos sido aquel que ha roto el corazón y aquel a quién le han roto el corazón. 

Puedo decir que, al menos en mi caso, cuando he querido, he intentado no hacer sufrir a la otra persona, he intentado mimarlo y consentirlo, he intentado dar lo mejor de mí y dejar que viera lo peor de mí...Entonces, me cuesta entender que si alguien te quiere te haga sufrir, no tenga tiempo ni para verte 5 minutos y se vaya sin decir Adiós. 

Las despedidas son duras, son tristes, pero son necesarias. A veces una despedida es una promesa, una promesa de volver a verse. A veces es una confesión, una confesión de lo mucho que te alegras de haber llegado a conocer a esa persona. A veces una despedida es tan solo un hasta pronto. Y a veces, es simplemente una despedida, un adiós. 

Se ha ido sin despedirse, sin decir adiós...