sábado, 8 de agosto de 2015

Reflexiones de una tarde de lluvia en pleno Agosto



Me gustaría ser esa chica que va mona siempre, se ponga lo que se ponga, todo le queda bien. No importa si lleva coleta, moño, una trenza o con el pelo suelto, que maquillada o sin maquillar esta guapa y que puede poner la cara que quiera en las fotos porque siempre sale perfecta. Me gustaría ser esa chica que ilumina tu mirada y que te saca siempre una sonrisa, que hace que se te encoja el corazón cada vez que la ves marchar y te lo acelera cada vez que la vuelves a ver. Me gustaría ser esa chica en la que piensas cada noche antes de ir a dormir y con la que desearías despertar cada mañana. 

Me gustaría... me gustaría ser ella... 

Soy esa chica con miedos e inseguridades, la que prefiere no ponerse ropa ajustada porque no le queda bien. Esa que no tiene gracia haciéndose un moño y solo sale bien de una forma en las fotos: perfil, sin sonreír mucho y un poco maquillada, a no ser que el objetivo sea parecer la novia cadáver. Soy esa chica que te habla primero, de la que solo te acuerdas cuando la ves. Soy esa chica que no se ve reflejada en tu mirada ni es el motivo de tus sonrisas. 






viernes, 7 de agosto de 2015

I fear the pain of a broken heart

"Sabes lo que siento por ti, sabes que no hay otro, que no lo ha habido y que quizás en mucho tiempo no lo habrá... 2 palabras, 8 letras, eso es todo lo que quiero que me digas, es lo que necesito oír de ti, ¿eres capaz de decírmelo? No…¿verdad?, me lo suponía... Pues en ese caso, por favor, te pido que te alejes de mí."



Ya han pasado tres veranos, tres largos, solos y tristes veranos desde que Sofía pronunció aquellas amargas, pero ciertas palabras. Después de mucho tiempo sufriendo, viendo como no avanzaba, como cada paso hacia delante suponía 5 pasos hacia atrás, que él jamás avanzaba, siempre había una excusa, un miedo, una inseguridad, un motivo por el que no podía ser más de lo que era, pero sin ser capaces de no ser nada. Lo suyo era una no-relación, una especie de tira  y afloja, en el que ella siempre tiraba y él siempre aflojaba. Por primera vez, en tres años se plantó,“hasta aquí hemos llegado”, tiró el orgullo a la basura, que es donde debe estar, y confesó que le quería, que siempre le había querido y que él a ella no. 

Los primeros meses fueron difíciles, en algunas ocasiones se sentía completamente perdida, que era su vida sin él, ¿era posible volver a sonreír? Odiaba ir en metro y ver a todas esas parejas adorables de enamorados, cogidas de la mano, regalándose besos y caricias, mientras en su ipod sonaba “Love Hurts” de Incubus, los envidiaba y se preguntaba ¿algún día seré yo el objeto de envidia? Estaré en el metro, yendo con mi pareja a cenar a un restaurante bonito, idílico, de esos a los que solo van los enamorados y despertaré la envidia de algún corazón solitario… ¿algún día?



"Tengo miedo. A veces, cuando menos te lo esperas, todo tu mundo se desmorona, la representación gráfica a la sensación sería como cuando después de un rato intentando construir un castillo de naipes, al poner la última carta, todo se viene abajo. Así es como te sientes, así es como me siento.”

¿Le echaba de menos? casi siempre, ¿le odiaba? ¿Cómo podía odiarle, a caso había culpables en el juego del amor? Quien no arriesga, no gana, decían,... ella había arriesgado y había perdido. Poco a poco había ido reconstruyendo las murallas, sanando las herías y, por desgracia, recuperando el orgullo que tiró a la basura en su momento, prometiéndose a si misma que "nunca más volvería a dejar a nadie entrar". 

A finales de este verano todo sería diferente, ella y Gala iban a cumplir uno de sus sueños, se iban de Erasmus a Londres. Sofía siempre había querido ir de Erasmus, "Orgasmus" lo llamaban... cuando aún no sabía que carrera quería hacer, ya sabía que fuera la que fuera se iría de Erasmus y que sería Londres, escenario de mil historias de amor, de su fantasía de la infancia, Peter pan, y es que a pesar de haberse convertido en una cínica, era una cínica romántica. Estaba preparada para vivir la aventura, el momento, para disfrutar y poco a poco dejar el pasado atrás.