martes, 5 de agosto de 2014

Inspiración

Estoy tan agotada que no me puedo dormir, es una sensación horrible, notas como tu cuerpo te pesa; las piernas, los brazos, los parpados, todo. Tu mente está ocupada por la imagen placentera y paradisíaca de una cama con un ventilador encendido para refrescarte en estas madrugadas de verano. Pero es inútil, a las 7:43 am no consigo dormirme. Lo he intentado, me he tumbado en la cama, ventilador, ventana abierta para crear corriente y nada. Ojos como platos y mi cerebro completamente despierto. 

Aquí estoy, escribiendo. Ya que no me puedo dormir y ya he limpiado toda la casa (misión cobra: ponerte a limpiar la madrugada que llegan tus padres de sus vacaciones de un mes por las canarias y has pasado todo un mes sola, bueno sola...) que mejor forma de pasar el rato que escribiendo. Además, quería escribir sobre la inspiración, que me motiva a escribir y como de repente estas super activo, escribiendo casi dos entradas diarias y de la nada pasas a escribir una por semana.  

La verdad es que no estoy muy segura acerca de como funciona esto de inspiración/creatividad. Siempre he dicho que mi mejor momento, en el que mi mente está más lúcida es por la noche/madrugada, y este post es un claro ejemplo de ello. Supongo que hay estudios acerca del tema, personas que son nocturnas y otras diurnas y etc. etc. etc. 

Para mí, yo soy un misterio. Un día estoy arriba y otro abajo, feliz y triste, serán las hormonas, o será mi personalidad, quien sabe. La cuestión es, que  estaba algo rallada porque no me sentía con fuerzas como para publicar, no se me ocurría nada sobre lo que escribir, ninguna reflexión ni cosas mías. Tengo historias pendientes, por supuesto como la de exnovio capullo o la de Él. Pero no me apetecía ponerme a narrar eso, básicamente no me apetecía ponerme a narrar nada. Y eso es lo que me preocupada. 

Ahora, más o menos, después de darle un par de vueltas al tema en mi cabeza, tampoco es un gran problema que no publique cada día. No significa que vaya a dejar el blog abandonado ni nada por el estilo. Simplemente soy menos periódica. Siempre voy a tener algo que contar, alguna historieta, anécdota o paranoia, solo tengo que encontrar el momento en el que mi cerebro esté igual de lúcido como está ahora y todo saldrá rodado. 

A pesar de mis ganas de escribir, y de seguir pensando en que me inspira. El cansancio está ganando la batalla. La imagen de la cama cada vez se me antoja más placentera y mi cuerpo cada vez pesa más. Así que por hoy me despido, con una entrada un tanto inesperada y rara pero que en el fondo, como todas las demás, me encanta. 

Pongamos un poco de música para pillar mejor el sueñecito. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario