jueves, 7 de agosto de 2014

Unexpected



La primera vez que acabé definitivamente una relación tarde 6 meses en volver a fijarme en alguien. Obviamente me fijaba en el sexo opuesto, no estoy ciega, pero me refiero a aquello de que te despierte un interés. Salía de fiesta con mis amigas, y me decían "mira ese de ahí, es guapo y nos está mirando" o frases por el estilo, y sí, eran guapos, pero no me llamaban para nada la atención. Y eso de enrrollarte con un desconocido en una discoteca y tal... a mis 15 pues mira aún lo hice alguna vez, pero no es que me parezca la mejor forma. 

Después de mi periodo de abstinencia, no voluntaria pero tampoco forzada, conocí a un chico. Él sí que me llamó la atención, desde el primer día que lo vi. Tenía, y tiene, algo. No se muy bien como describirlo, es a lo que se llama conectar con alguien, a parte de la atracción física hay algo más. Fuimos amigos con derecho a roce durante unos tres meses y sentí más por él que por mi ex de 2 años de relación. A eso es a lo que me refiero con lo de conectar. 

Lo mejor de todas las relaciones es el principio, los nervios, la ilusión, la incertidumbre, la emoción. Todo es nuevo, hay un mundo entero por descubrir y te sientes vivo, feliz, como si te hubieran metido un buen chute de adrenalina en tu vida. Lo malo es que suele ser un periodo breve, semanas o como mucho uno o dos meses (aunque creo que me paso, lo dejaría en semanas). 


Pues con él la ilusión no la perdí, siempre tenía ganas de verle, de estar con él, ni que fueran 5 minutos o para tomar un café, me daba igual. Las horas me parecían segundos y los días sin verle eternidades. Por las mañanas me despertaba ilusionada, con ganas de que empezara el día y pudiera hablar con él. Así fueron los tres meses, hasta que me di cuenta de que yo me había enamorado de alguien que no me quería y se acabó. 

Si después de dejar a mi novio de 2 años, tardé 6 meses en encontrar a alguien que me despertara interés. Después de él, por quien había sentido más que por el anterior, imagínate... me veía ya soltera con 40 años y un perro (gatos no que no me acaban de gustar). Y así iba, conociendo gente, chicos super majos, partidazos pero aquello que no acabas de verlo. Notas que no sientes lo que has experimentado anteriormente, no hay mariposas ni nada. No hay feeling. 

Entonces, cuando menos te lo esperas, aparece alguien. Muchas veces ya estaba ahí desde hacía tiempo, pero por lo que sea no habías reparado en él. Coincides más, le vas conociendo y todo da vueltas y empieza. Me siento tonta al recordar el miedo, miedo a no volver a sentir algo, miedo a que no hubiera nadie capaz de reemplazarle y que me quedara estancada en un punto, sin poder avanzar, sin poder olvidar. Por que ahora estoy avanzando, he empezado un nuevo principio ilusionada y con más cabeza. Se lo que quiero, lo que busco y lo que me gusta.

Noto las mariposas en el estomago, se me pone cara de idiota cuando miro el móvil y veo que me ha hablado y me pongo nerviosa cuando lo veo. No sé hacia donde va, si durará o no, solo sé que me hace feliz, y es que para mí el amor es uno de los ingredientes principales en la formula de la felicidad. Y bueno tampoco voy a mentir, el sexo también lo es. Así que de momento, ya me he subido al barco, ahora a ver que rumbo lleva. 








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