lunes, 18 de agosto de 2014

Nuevo


Aterrorizada. Así estoy, a punto de empezar una nueva etapa en mi vida con una mezcla de emoción, excitación y pánico.

Ha sido un verano movidito. Empecé el blog en julio y me disculpo por haberlo tenido abandonado tantos dias. A mediados de julio explotó la bomba de información sobre mi ex y la Bitch que se hacía llamar una de mis mejores amigas. Luego llego Carlos, lo que parecia un principe de ojos azules y moreno, las fiestas de un pueblo perdido por el monte y noches de películas sin fin en mi casa. Fueron unas semanas fántasticas, con ilusión y con miedo a que terminarán, a que llegara hoy. 

Como en muchas otras ocasiones, lo que parecía un principe se volvió a convertir en sapo. En parte lo entiendo, sigue enamorado de su exnovia, es amigo de mi ex (aunque eso da igual, por que después de lo que el capullo de mi ex ha hecho... no me sirve como excusa) y no busca nada serio por ahora. Aún así, no lo entiendo, fue él quien me habló y me buscaba, quien parecía más ilusionado de los dos, pero bueno. Las cosas son así y al final es lo que hay. 


Al final de mi breve historia con Carlos, pero que me encantó y volvería a repetirla aún sabiendo como acaba, llegarón las fiestas de mi pueblo. Si, habeis leido bien... ¡Fiestas de Pubelo! vamos lo mejor de lo mejor. No hay nada equiparable a unas fiestas de pueblo. Montamos nuestra peña, con la camiseta, la carpa, la neverita, el alcohol y a disfrutar de 4 días de actividades, música y una buena juerga. 

Cuatro días intensos, en los que me he olvidado de todo, hasta del blog y he disfrutado como un niño pequeño en el chiquipark. Todo lo bueno se acaba, y efectivamente, volvemos a la rutina... Pues no, Ojo! no volvemos a la rutina. Estoy a punto de volar, no muy lejos, pero volar. 


El miercoles es mi cena de despedida. Me voy a Holanda de erasmus durante 5 meses. Acojonada. Se que va a ser una experiencia increible, que me lo voy a pasar genial y voy a conocer a un montón de gente. Va a ser una aventura, una de las grandes y que voy a vivir sola. Tengo ganas, ¡Claro que tengo ganas! Pero también estoy asustada. Cinco meses no son nada, pero cinco meses pueden ser una eternidad. 

Aquí estoy, mirando mi nuevo horario. Echadnole un ojo a la residencia y la distancia que tengo de ahi a la uni. Está un poco lejos, pero espero que en bici no sea mucho. Maastricht no es muy grande. Que ilusión y que pena al mismo tiempo. Algo nuevo, un país nuevo y me siento tan melancolica al pensar que voy a estar lejos de mis amigos y mi familia y de mi vida. Parece mentira, toda al vida deseando esto, deseando irme fuera y vivir, experimentar, conocer gente y ahora que estoy a punto de hacerlo noto esa sensación en el pecho, como que se te encoje el corazón y los nervios en la barriga. 

Espero que sea genial. Una buena experiencia de la que me lleve un buen sabor de boca. Lo que no sé es si quiero que se me haga larga o corta. Supongo que ni lo uno ni lo otro. Carpe diem y no le voy a dar más vueltas. A vivir que son dos días. 














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