"último día en Maastricht"
Se ha acabado una etapa de mi vida que considero que ha sido de las mejores, y de la que me despido:
"Este Erasmus me ha permitido viajar, conocer a un montón de gente de diferentes lugares del mundo, y gente realmente maravillosa que ojala vuelva a ver. Estoy triste, ha pasado muy rápido el tiempo, hace dos días llegaba a holanda con miedo, inseguridad pero muchísima ilusión y ahora ya estoy en casa, a la vez estoy contenta, feliz de haber vivido lo que he vivido y de toda la gente que he conocido y de los grandes momento que he pasado. Erasmus Maastricht 2014-2015, sin duda una experiencia que me ha marcado y voy a recordar! Muchas gracias a todos los que habéis formado parte de ella, ya que habéis sido los que la habéis hecho única! Ahora toca volver al mundo real, volver a casa."
Con una mezcla de sentimientos contradictorios, entusiasmada por haber cumplido un sueño, un objetivo que tenía desde hace mucho y a la vez decaída porque ya ha acabado, ya ha pasado. Por suerte, me llevo un gran recuerdo, una experiencia única con buen sabor de boca. Lo mejor de todo, aunque parezca mentira, fue el último día, la última mañana.
Desde que llegué a Holanda, quería una cosa y lo repetí más de una vez: Quiero que nieve, quiero ver Maastricht nevado. Algunos me miraban con aprobación, también querían ver la nieve y otros, más escépticos, me decían que era imposible y que no iba a pasar. Pues como prueba definitiva están las fotos de este post. El día 24 de enero a las 8:30 de la mañana me levanté para ducharme, acabar de preparar la maleta y asegurarme de que no me dejaba nada. Medio somnolienta salí de mi habitación camino a la ducha y me encontré con mi regalo de despedida :¡Estaba todo nevado!

Me despido, besos y abrazos, echare de menos mi Erasmus, pero espero vivir nuevas aventuras muy pronto!

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