sábado, 30 de agosto de 2014

A la aventura


Aquí estoy, completamente instalada en mi residencia de Maastricht a punto de empezar la universidad y unos cinco meses llenos de sorpresas, novedades, incertidumbre y espero que diversión (sin olvidarnos del estudio, claro).

Emprendí el viaje en coche hacia tierras holandesas el sábado 23 de agosto. Salimos de casa a las 8:00 am y condujimos sin parar hasta los pirineos. Me pasé todo el trayecto dormida así que no os puedo contar mucho sobre el norte de España. Me desperté justo en la frontera, para despedirme de España y dar la bienvenida a nuestro vecino. El trayecto hasta Lyon fue bastante pesado, había muchísimas retenciones, las áreas de servicio de las autopistas estaban colapsadas de italianos, belgas, franceses, alemanes, holandeses, algún que otro de Gran Bretaña y muy poco español.

Llegar finalmente a Lyon fue una aventura, el móvil de mi padre que ahora se había convertido en un navegador GPS que nos guiaba, se estaba quedando sin batería, así que digamos que los tramos de 50 los pasamos a 70. Además se volvió un poco loco al final.

"En la siguiente calle gire a la derecha"

-Cariño, estamos al lado del río, si giramos a la derecha nos hundimos

-Se debe referir a un puente mujer, que cuando lleguemos al puente lo crucemos

- Acabamos de cruzar el puente, no tiene ningún sentido



No sé bien bien como pero finalmente llegamos al hotel. Hotel du Helder, un pequeño hotelito de 2 estrellas situado cerca de la universidad de Lyon y en un barrio, bueno digamos que era un barrio algo internacional. Al otro lado del rio, a menos de 10 minutos andando estaba el centro de Lyon, con todos los monumentos, locales comerciales, restaurantes, etc. Respecto al hotel, tuvimos diversas opiniones: para mi madre era el peor hotel del mundo y para mi padre y para mi, no era una maravilla, pero para pasar una noche no estaba mal. Puesto que mamá no es la tolerancia en persona, ni conformista ni medianamente colaboradora digamos, tuvimos que aguantar sus quejas durante todo el día. 

Mi padre y yo somos muy iguales, nos llevamos muy bien, mi madre es diferente. Tuvo una actitud un tanto desagradable durante nuestra estancia en Lyon lo cual condiciono todo. La ciudad, la gente, el restaurante, todo fue peor de lo que realmente era. Nuestros ánimos frente al viaje estaban de capa caída, la primera experiencia había sumado puntos en el lado negativo de la balanza... el viaje pintaba mal. A pesar de todo, tengo que decir que Lyon es muy bonita, todo lo que vi me gusto y sinceramente el hotel no estaba tan mal. 

Al día siguiente, super temprano por que "ella" no podía soportar quedarse ni un minuto más, aproximadamente a las 6:30 am, sin desayunar, dejamos Lyon y emprendimos el rumbo hacia Brujas, Bélgica. A diferencia del día anterior, no sé si es porque era domingo o porque era muy temprano, no había apenas retenciones en la autopista y las áreas de servicio ya no estaban tan pobladas. Bélgica es precioso, todo verde, con bosquecitos, granjas, ovejas, vacas, cabras, casitas de cuento tipo la de Hansel y Gretten, en resumen una maravilla de la que me enamoré. 

Llegamos a Brujas sobre las 15:00 o las 16:00 aprox. El hotel, como todo el resto de edificaciones, era precioso. No estaba en el centro, sino a las afueras y para ir al centro teníamos que o bien coger el autobús o un taxi. El taxi es más caro, casi unos 24€ ida y vuelta, pero no tarda ni 10 min. Por otro lado, el autobús son 4€ ida y vuelta pero tardas unos 20min. Como no habíamos comido nada, solo el desayuno en un área de servicio, al llegar al hotel estábamos muertos de hambre así que nos adaptamos a la hora "guiri" y cenamos a las 17:00 en el restaurante de al lado del hotel Bistro Flavors. Me pedí un bistec con patatas fritas, madre mía que bueno estaba! Sin duda, si vais a Brujas os recomiendo 1 el hotel y 2 ir a ese restaurante y probar la carne. 


Después de llenarnos el estómago con comida deliciosa, nos preparamos y fuimos directos a visitar Brujas. Una ciudad preciosa, quiero volver. Ya sabía que era bonita, me lo habían contado y además la había visto en la película de Colin Farrell (uno de los motivos por los que quería visitarla), pero no me imaginé que fuera taaaan bonita. Ahora tal vez exagero, vais, tenéis las expectativas muy altas y os decepciona, no creo que pase, lo dudo mucho, porque realmente es una pasada. Mires donde mires hay algo antiguo, histórico, precioso que merece la pena ver. 

Teníamos previsto irnos a la mañana siguiente, temprano hacia Maastricht, pero nos gustó tanto que al final nos quedamos allí a comer. Hay muchísimos restaurantes, con terrazas bien acondicionadas donde se come muy bien. Se ve, cosa que yo no sabía, que son muy típicos los mejillones, así que para comer fuimos a un restaurante del centro y nos los pedimos, estaban muy buenos. Después de comer dimos un par de vueltas más por la ciudad y nos despedimos de Brujas, no un adiós, sino un hasta pronto. 

Los días anteriores habíamos tenido la suerte de pillar "buen tiempo", obviamente no como en España, claro, pero por lo menos no llovía. El lunes tuvimos la mala pata de que llovió casi desde primera hora de la mañana. Llegamos a maastricht sobre las 6 de la tarde. Mi padre había reservado un Bed&Breakfast en el centro. Un sitio super acogedor y barato que está justo en el centro de la ciudad y la encargada es una chica joven super simpática, gracias a ella encontramos los supermercados y los buenos restaurantes.  

Una vez instalados, nos dirigimos a la Guesthouse en busca de las llaves de mi residencia en Maastricht. La había reservado por internet y estaba al otro lado del rio, perdida por el mundo, abandonada de la civilización y a casi una hora en bici de la universidad. La residencia era horrible, parecía un cuartelillo de la segunda guerra mundial, hacía frío y reinaba un olor extraño. 

Por suerte, al día siguiente volví a la Guesthouse y me pude cambiar de residencia. Ahora estoy en una cerca del centro, en el lado correcto del río y a 5-10 min en bici de la Uni. Mis padres se quedaron un par de días más y finalmente se despidieron y se fueron a pasar unos días los dos solos a París. Creo que ya es una entrada bastante larga, así que lo voy a dejar aquí por hoy. Seguiré actualizando y poniéndoos al día sobre mi erasmus, la vida en Maastricht y todo lo demás. 




jueves, 21 de agosto de 2014

Tonta


Debo tener cara de tonta, de esas que ves por la calle y dices "metele la trola del siglo que esta se la cree". Y ahora direis bueno eso no es ser tonta, es ser inocente... No, a mi lo que me ven es cara de tonta. 

Me mienten y me torean como quieren . Como te comes eso de: 
- no mira es que he salido de una relación seria hace poco y no busco nada serio...

Quien ha hablado de tener algo serio, si yo me voy a holanda en menos de un mes. 

- Bueno... También es por tu ex, es mi amigo y no quiero que sufra y lo pase mal 

Perdonad, mi ex se lleva tirando a la que decía  ser una de mis mejores amigas ( la bitch) desde febrero y ahi siguen fornicando como conejos. Bueno que da igual, no pasa nada se acabó y ya esta. 

- si, pero no quiero que cambies conmigo. Eres una chica genial me encanta hablar contigo y estar contigo. 

( de verdad te piensas que despues de esto la gente no cambia de actitud??) tranquilo yo no voy a cambiar. 

El primero en dejar de hablarme fue él, supongo que para adelantarse a mi cambio o algo... Pero eso no fue lo mejor. Lo mejor fue ayer. Que digo ayer, esta semana enterita. 

Organizamos el domingo cena para el miercoles de despedida, yo y otra amiga q se va a estudiar a madrid. Le invito al evento, esta en nuestro grupo de amigos. 

- has vistofacebook? Vas a venir? 

- buff si lo he visto, pero no creo que pueda ir...

- oh, vaya, y eso? 

- bueno ya sabes, mi horario en el curro es una mierda

- los jueves tienes fiesta

- si no me lo cambian si

Ahí se quedó la conversación. El martes por la tarde me habla por whatsapp para decirme que sale del gym y que va a comprar la cena, por que va a cenar con su ex. Vale. 

Esa misma noche, nos organizan una despedida sorpresa. Todos menos él estaban ahi. El mismo chico que me dijo que quería venir en enero a holanda a verme, y que más me valía ir a la fiesta de inauguración de su piso. Ese mismo. Como ya habíamos hecho despedida el martes, la cena del miércoles se anuló. 

Llega el miércoles por la noche, habla por el grupo: eh! Hacemos algo esta noche que mañana tengo fiesta. 
Fuimos a tomar algo unos pocos. Salió el tema de un amigo que estaba así, así con una chica, pero no sabía si evolucionaria a alo serio por que ella era mayor que él. 

Vaya tontería comentamos una amiga y yo.

- pues si que lo es, mirame a mi, que ella tiene 26 y a mi no me importa. ( yo no tengo 26) 

Calladas todas, me mira. Retira la mirada. 

Claro que sí, si se gustan adelante. (Ante todo, ni en broma voy a dejar que vea que me afecta el comentario) 

Aquí acaba todo. El hecho de que esté con una chica, pues sí, me deja tocada. Pero lo que me molesta son las vueltas. No me mientas, no me digas que es por esto o por lo otro cuando el motivo es claro : no te gusto, estas con otra. A ver que no digo que me lo diga así, para algo esta el tacto, pero alemnos si me lo dice se lo que hay, lo que puedo esperar y lo que no. Y no me vendas la carta de: me siento culpable por mi amigo. 

Agradecería más sinceridad. Las cosas más simples y así no tener pajaros en la cabeza. 

PD: publicado desde iphone, disculpad posibles faltas. 

lunes, 18 de agosto de 2014

Nuevo


Aterrorizada. Así estoy, a punto de empezar una nueva etapa en mi vida con una mezcla de emoción, excitación y pánico.

Ha sido un verano movidito. Empecé el blog en julio y me disculpo por haberlo tenido abandonado tantos dias. A mediados de julio explotó la bomba de información sobre mi ex y la Bitch que se hacía llamar una de mis mejores amigas. Luego llego Carlos, lo que parecia un principe de ojos azules y moreno, las fiestas de un pueblo perdido por el monte y noches de películas sin fin en mi casa. Fueron unas semanas fántasticas, con ilusión y con miedo a que terminarán, a que llegara hoy. 

Como en muchas otras ocasiones, lo que parecía un principe se volvió a convertir en sapo. En parte lo entiendo, sigue enamorado de su exnovia, es amigo de mi ex (aunque eso da igual, por que después de lo que el capullo de mi ex ha hecho... no me sirve como excusa) y no busca nada serio por ahora. Aún así, no lo entiendo, fue él quien me habló y me buscaba, quien parecía más ilusionado de los dos, pero bueno. Las cosas son así y al final es lo que hay. 


Al final de mi breve historia con Carlos, pero que me encantó y volvería a repetirla aún sabiendo como acaba, llegarón las fiestas de mi pueblo. Si, habeis leido bien... ¡Fiestas de Pubelo! vamos lo mejor de lo mejor. No hay nada equiparable a unas fiestas de pueblo. Montamos nuestra peña, con la camiseta, la carpa, la neverita, el alcohol y a disfrutar de 4 días de actividades, música y una buena juerga. 

Cuatro días intensos, en los que me he olvidado de todo, hasta del blog y he disfrutado como un niño pequeño en el chiquipark. Todo lo bueno se acaba, y efectivamente, volvemos a la rutina... Pues no, Ojo! no volvemos a la rutina. Estoy a punto de volar, no muy lejos, pero volar. 


El miercoles es mi cena de despedida. Me voy a Holanda de erasmus durante 5 meses. Acojonada. Se que va a ser una experiencia increible, que me lo voy a pasar genial y voy a conocer a un montón de gente. Va a ser una aventura, una de las grandes y que voy a vivir sola. Tengo ganas, ¡Claro que tengo ganas! Pero también estoy asustada. Cinco meses no son nada, pero cinco meses pueden ser una eternidad. 

Aquí estoy, mirando mi nuevo horario. Echadnole un ojo a la residencia y la distancia que tengo de ahi a la uni. Está un poco lejos, pero espero que en bici no sea mucho. Maastricht no es muy grande. Que ilusión y que pena al mismo tiempo. Algo nuevo, un país nuevo y me siento tan melancolica al pensar que voy a estar lejos de mis amigos y mi familia y de mi vida. Parece mentira, toda al vida deseando esto, deseando irme fuera y vivir, experimentar, conocer gente y ahora que estoy a punto de hacerlo noto esa sensación en el pecho, como que se te encoje el corazón y los nervios en la barriga. 

Espero que sea genial. Una buena experiencia de la que me lleve un buen sabor de boca. Lo que no sé es si quiero que se me haga larga o corta. Supongo que ni lo uno ni lo otro. Carpe diem y no le voy a dar más vueltas. A vivir que son dos días. 














jueves, 7 de agosto de 2014

Unexpected



La primera vez que acabé definitivamente una relación tarde 6 meses en volver a fijarme en alguien. Obviamente me fijaba en el sexo opuesto, no estoy ciega, pero me refiero a aquello de que te despierte un interés. Salía de fiesta con mis amigas, y me decían "mira ese de ahí, es guapo y nos está mirando" o frases por el estilo, y sí, eran guapos, pero no me llamaban para nada la atención. Y eso de enrrollarte con un desconocido en una discoteca y tal... a mis 15 pues mira aún lo hice alguna vez, pero no es que me parezca la mejor forma. 

Después de mi periodo de abstinencia, no voluntaria pero tampoco forzada, conocí a un chico. Él sí que me llamó la atención, desde el primer día que lo vi. Tenía, y tiene, algo. No se muy bien como describirlo, es a lo que se llama conectar con alguien, a parte de la atracción física hay algo más. Fuimos amigos con derecho a roce durante unos tres meses y sentí más por él que por mi ex de 2 años de relación. A eso es a lo que me refiero con lo de conectar. 

Lo mejor de todas las relaciones es el principio, los nervios, la ilusión, la incertidumbre, la emoción. Todo es nuevo, hay un mundo entero por descubrir y te sientes vivo, feliz, como si te hubieran metido un buen chute de adrenalina en tu vida. Lo malo es que suele ser un periodo breve, semanas o como mucho uno o dos meses (aunque creo que me paso, lo dejaría en semanas). 


Pues con él la ilusión no la perdí, siempre tenía ganas de verle, de estar con él, ni que fueran 5 minutos o para tomar un café, me daba igual. Las horas me parecían segundos y los días sin verle eternidades. Por las mañanas me despertaba ilusionada, con ganas de que empezara el día y pudiera hablar con él. Así fueron los tres meses, hasta que me di cuenta de que yo me había enamorado de alguien que no me quería y se acabó. 

Si después de dejar a mi novio de 2 años, tardé 6 meses en encontrar a alguien que me despertara interés. Después de él, por quien había sentido más que por el anterior, imagínate... me veía ya soltera con 40 años y un perro (gatos no que no me acaban de gustar). Y así iba, conociendo gente, chicos super majos, partidazos pero aquello que no acabas de verlo. Notas que no sientes lo que has experimentado anteriormente, no hay mariposas ni nada. No hay feeling. 

Entonces, cuando menos te lo esperas, aparece alguien. Muchas veces ya estaba ahí desde hacía tiempo, pero por lo que sea no habías reparado en él. Coincides más, le vas conociendo y todo da vueltas y empieza. Me siento tonta al recordar el miedo, miedo a no volver a sentir algo, miedo a que no hubiera nadie capaz de reemplazarle y que me quedara estancada en un punto, sin poder avanzar, sin poder olvidar. Por que ahora estoy avanzando, he empezado un nuevo principio ilusionada y con más cabeza. Se lo que quiero, lo que busco y lo que me gusta.

Noto las mariposas en el estomago, se me pone cara de idiota cuando miro el móvil y veo que me ha hablado y me pongo nerviosa cuando lo veo. No sé hacia donde va, si durará o no, solo sé que me hace feliz, y es que para mí el amor es uno de los ingredientes principales en la formula de la felicidad. Y bueno tampoco voy a mentir, el sexo también lo es. Así que de momento, ya me he subido al barco, ahora a ver que rumbo lleva. 








martes, 5 de agosto de 2014

Inspiración

Estoy tan agotada que no me puedo dormir, es una sensación horrible, notas como tu cuerpo te pesa; las piernas, los brazos, los parpados, todo. Tu mente está ocupada por la imagen placentera y paradisíaca de una cama con un ventilador encendido para refrescarte en estas madrugadas de verano. Pero es inútil, a las 7:43 am no consigo dormirme. Lo he intentado, me he tumbado en la cama, ventilador, ventana abierta para crear corriente y nada. Ojos como platos y mi cerebro completamente despierto. 

Aquí estoy, escribiendo. Ya que no me puedo dormir y ya he limpiado toda la casa (misión cobra: ponerte a limpiar la madrugada que llegan tus padres de sus vacaciones de un mes por las canarias y has pasado todo un mes sola, bueno sola...) que mejor forma de pasar el rato que escribiendo. Además, quería escribir sobre la inspiración, que me motiva a escribir y como de repente estas super activo, escribiendo casi dos entradas diarias y de la nada pasas a escribir una por semana.  

La verdad es que no estoy muy segura acerca de como funciona esto de inspiración/creatividad. Siempre he dicho que mi mejor momento, en el que mi mente está más lúcida es por la noche/madrugada, y este post es un claro ejemplo de ello. Supongo que hay estudios acerca del tema, personas que son nocturnas y otras diurnas y etc. etc. etc. 

Para mí, yo soy un misterio. Un día estoy arriba y otro abajo, feliz y triste, serán las hormonas, o será mi personalidad, quien sabe. La cuestión es, que  estaba algo rallada porque no me sentía con fuerzas como para publicar, no se me ocurría nada sobre lo que escribir, ninguna reflexión ni cosas mías. Tengo historias pendientes, por supuesto como la de exnovio capullo o la de Él. Pero no me apetecía ponerme a narrar eso, básicamente no me apetecía ponerme a narrar nada. Y eso es lo que me preocupada. 

Ahora, más o menos, después de darle un par de vueltas al tema en mi cabeza, tampoco es un gran problema que no publique cada día. No significa que vaya a dejar el blog abandonado ni nada por el estilo. Simplemente soy menos periódica. Siempre voy a tener algo que contar, alguna historieta, anécdota o paranoia, solo tengo que encontrar el momento en el que mi cerebro esté igual de lúcido como está ahora y todo saldrá rodado. 

A pesar de mis ganas de escribir, y de seguir pensando en que me inspira. El cansancio está ganando la batalla. La imagen de la cama cada vez se me antoja más placentera y mi cuerpo cada vez pesa más. Así que por hoy me despido, con una entrada un tanto inesperada y rara pero que en el fondo, como todas las demás, me encanta. 

Pongamos un poco de música para pillar mejor el sueñecito.