Puede que hable de ti, de quien eres, de quien has sido para mi, de lo que hemos vivido juntos, de lo que hemos compartido y de lo que me hubiera gustado hacer contigo, de todas aquellas cosas que planeamos juntos, todas aquellas promesas, sueños y deseos. De lo que hicimos y de lo que no llegamos a hacer...
No quiero quererte más, déjame dejar de quererte, déjame olvidarte.
Volviendo a casa de madrugada, no hay ni un alma por las calles, de fondo, en la radio, suena arctic monkeys. Mi banda sonora, si fuera una escena de una película no hubiese escogido cualquier otra canción, que alguna de su último álbum.
Solo yo, mis pensamientos y una larga carretera por delante. Mi mente, traicionera, me lleva hacia a ti, me hace recordar el sabor de tus besos, el color de tus ojos, la dulzura de tus caricias... ¡Como lo echo de menos joder! ¿Que me has hecho? Que clase de droga es esta a la que me he enganchado, que alguien me lo diga y me recomiende el centro de rehabilitación más cercano. Igual debería consultarlo en google, los típicos remedios de la abuela o algún tutorial de youtube.
Porque esto es una mierda, y yo sé que es una mierda, aquí estoy yo, a las 7 de la mañana, yendo sola a casa y dandole vueltas a la cabeza. Sé que intentaré dormirme, que daré mil vueltas en la cama, esa inmensa cama desde que tu no estas en ella, se que pensaré en las estrellas y desearé una ultima noche, una última vez, volver a ese momento único, efímero, en el que fuimos cómplices, en el que sólo éramos nosotros, y tomamos la sensación de ser uno mismo como filosofía de vida.
Quiero avanzar, olvidar como olvidé a otros fantasmas del pasado. Déjame y no vuelvas.
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