sábado, 20 de diciembre de 2014

WTF?


¿Por qué la gente habla en la ducha? 


Trending | Tumblr

A veces a lo largo del día me pasan y cosas, teniendo en cuenta como soy, mi mente empieza a divagar, a hacerse preguntas, a montarse historias... llevándome a escribir este post con una gran duda a la que nadie ha sabido dar respuesta. Voy a situaros en contexto, ya que supongo que algunos estaréis un poco perdidos. Anteriormente he mencionado que estoy de erasmus en Maastricht y que vivo en una residencia (puede que lo de la residencia no lo hubiera dicho, pero bueno lo digo ahora), la cosa es que las duchas son compartidas: son pequeñas duchas individuales, es decir, la gente no te ve en bolas ni como te duchas, pero están todas juntas en el mismo sitio y puedes oír como la gente se ducha y tal. 

Un día me fui a duchar y coincidí con un chico de mi corredor. Yo me metí en la primera ducha, la que está más a la derecha y él un par de duchas más a la izquierda (supongo que para dejar espacio y respetar la intimidad y esas cosas). Entonces, mientras abría el agua, para que se fuera calentando y me iba preparando, él me empezó a hablar: que cómo me había ido el día, que si tenía mucho trabajo, que si iba a salir el martes por la noche, etc. Intentando ser educada y social mantuve una conversación con el mientras me duchaba. 

No es un fenómeno aislado, a partir de ahí me fije que mucha gente iba junta a ducharse (2 amigos/as que deciden ducharse en el mismo momento, no penséis cosas raras) y que mientras se duchaban, hablaban. Y claro, no sé si es que tal vez soy rara y antisocial, pero me pareció curioso, a la vez que extraño, quiero decir: te estas duchando... y hablando con alguien que se está duchando a menos de 2 metros. Y sinceramente, a mí no me sale hablar con alguien en la ducha, hablé con él, si, pero la iniciativa de la conversación fue todo cosa suya. 

Dejando a un lado estas pequeñas cosas y situaciones de la vida que me parecen curiosas, quería recomendar un par de cosas, que pueden ser útiles para estas fechas, ideas de regalos o de como pasar el tiempo, etc.  Es otro de mis proyectos nuevos junto con el de los retos. 

1. Una película para esos días en los que no te apetece salir de casa y no hay nada mejor que peli - manta y palomitas (y chocolate para las que son como yo): 

 Magic in the Moonlight está ambientada en Francia en el año 1928, durante le época dorada del jazz, tratá sobre Stanley (Colin Firth) quien representa el arquetipo de nihilista, cínico y racional. Él sucumbe frente al pensamiento mágico tras conocer a Sophie (Emma Stone) una supuesta adivina que le demuestra que hay algo más en el mundo que ni la ciencia ni él pueden entender



2. Si en vez de ver una película prefieres dedicar tu tiempo a un buen rato de lectura te recomiendo cualquier libro de Patrick Rothfuss, yo me he leído: El nombre del viento y El temor de un hombre sabio, para mí buenísimos los dos. Para estas navidades me he comprado La música del silencio, espero que esté al mismo nivel que los dos anteriores (Bueno estoy casi segura de que si)

3. Ahora, para la parte más consumista de estas fechas, si tienes una fiesta y quieres llevar tacones, pero el tacón de aguja te mata. O no tienes ningunos botines y crees que serían un buen regalo para pedirle a Papa Noel, estos son los que a mi me han robado el corazón: Botines cut out con hebilla y aberturas laterales.
Botines cut out  con hebilla y aberturas laterales Paola Ferri77363 9721
4. Y para acabar, a pesar de que en estas fechas lo mejor es comer y cenar en familia, ir a casa de tus familiares y probar la deliciosa comida de la iaia. Por si un día os da por comer fuera de casa y estáis por Barcelona os recomiendo uno de mis restaurantes favoritos: Pizzeria 4

Espero que os gusten mis recomendaciones y os sean útiles. 

PD: Mi duda sobre por qué la gente habla en la ducha sigue sin tener respuesta, os ánimo a opinar!

viernes, 19 de diciembre de 2014

Reto 1: Superado!

Estos días de exámenes, trabajos y mucho, mucho estrés, se me han ocurrido varias ideas para el blog y una de ellas es la de los retos. Puede que sea una tontería, pero bueno es mi tontería, me apetece hacerla y teniendo en cuenta lo cabezota que soy, ¡la he hecho!

Cuando era pequeña yo no tenía ni voz ni voto en mi corte de pelo, sino que era mi madre quien decidía cual iba a ser mi peinado y en que peluquería. Digamos que a mi madre lo de hacer coletas, trenzas, o cualquier otro peinado no le entusiasmaba así que se decantó por el pelo corto. Fácil y sencillo. Durante toda mi infancia, creo, tuve el corte de pelo conocido popularmente como "pelo champi"


Al empezar el instituto adquirí el derecho a decidir como quería mi pelo, si lo quería largo, corto, liso, rizado o si me apetecía teñírmelo de rubio platino, podía. De una manera bastante predecible, me decanté por el pelo largo. Para empezar estaba el hecho de que me parecía más femenino y luego el hecho de que nunca en mi vida lo había tenido largo. Así que me dejé crecer la melena, en cuanto al tipo de peinado, tampoco es que fuera muy original, raya a la izquierda y flequillo largo. Respecto a teñirme o hacerme permanentes, ni hablar, me daba y me sigue dando miedo chamuscarme el pelo y estropearlo.Hubo un año en el que se puso de moda el flequillo recto y decidí cortármelo, pero aparte de este incidente no hubo cambios en mi peinado hasta la universidad. 


En la universidad, en vez de llevar la raya al lado y un flequillo largo (que yo creo que ya no era ni flequillo, pero bueno) empecé a alternar entre no llevar raya o llevarla en el medio, aun así mi larga melena castaña ondulada no cambió hasta el verano de antes de empezar segundo de carrera. Aquel verano fue en el que empecé mi primera relación seria, mi primer novio y decidí cortarme el pelo. Me aterrorizó, claro llevaba tantos años con mi melena y mi recuerdo del pelo corto era el "pelo champi" y la idea era como volver atrás en el tiempo y no me acababa de gustar. Pero no, la idea era moverme hacía adelante, avanzar y dejar atrás los tabús que tenia respecto a cortarme el pelo. 

Después del arrebato de cortarme el pelo, y un tiempo más tarde dejar a mi pareja, me arrepentí muchísimo de habérmelo cortado y decidí no volver a hacerlo: "¡nunca más Raquel, como se te pudo haber ocurrido semejante locura!(me dije a mi misma). Obviamente esa decisión como muchas otras que tomo a lo largo de la vida se van a la basura y si que es verdad que lo dejé crecer y volví a llevar por un tiempo otra vez la larga melena, pero después de llevarme un chasco amoroso en julio de este año me planté: ¿Por qué no? Total que más puedo perder. y Efectivamente me volví a cortar el pelo cortito cortito. 

Pero lo que nunca había hecho, lo que nunca había conseguido es el reto del flequillo. Lo intenté una vez en el instituto y nunca más me decanté por volver a llevar flequillo a pesar de que siempre he pensado que los flequillos quedan muy bien y favorecen a la gente. El hecho de que me pudiera quedar mal me aterraba y así fue como se me ocurrió lo de los retos. Me gustaría a lo largo de mi vida coger todas esas cosas que me dan miedo, principalmente por inseguridad, y marcarlas como retos a superar y obviamente superarlos. 

Así que he empezado por algo sencillo y fácil de conseguir, el flequillo. He estado una semana mirando flequillos en google, mirando tutoriales de youtube e investigando acerca de mi tipo de rostro y que tipo de flequillo me favorecería más y al final hoy he ido  a la peluquería y... 

¡RETO 1 SUPERADO!

PD: tal vez no se aprecia muy bien en la foto, pero es un flequillo. 

lunes, 15 de diciembre de 2014

Al borde del abismo

Ha llegado, ya está aquí, creíamos que aún nos quedaba tiempo... pobres ingenuos. 


Señoras y señores: ha llegado el final del semestre, lo que significa que han llegado los finales. Sí, después de estos meses de duro trabajo, con presentaciones y redacciones, obviamente no nos iban a dejar marchar sin más, tenían que acabar de matarnos con la semana de exámenes finales. 

Al empezar el semestre siempre decimos lo mismo: "está vez no me van a pillar por sorpresa, pienso llevarlo todo al día". Según va avanzando, y hemos dejado atrás ese intento fallido, recurrimos a la siguiente frase estrella: "Empezaré a estudiar un par de semanas antes". Y por último están los valientes que compran un par de Red Bulls y aseguran "no voy a parar de estudiar durante este fin de semana". 


Luego estoy yo (y espero que más gente como yo), he intentado llevar las cosas al día, no con mucho éxito, pero lo he intentado. Me puse a estudiar hace una semana en plan serio, teniendo en cuenta que no hay descanso entre la semana de finales y la de última entrega de trabajos y presentaciones, nos quieren exprimir todo el jugo de nuestro cerebro... Aún así, aquí estoy, escribiendo una entrada al Blog cuando tendría que estar o bien estudiando para el examen del viernes de Global Business, o haciendo el trabajo de International Business History también para el miércoles (podría ser para el viernes, pero tengo una tutora muy agradable que quiere una copia impresa del trabajo, y como me marcho a Barcelona...)

Lo dicho, aquí estoy invirtiendo mi tiempo en otras actividades que no son académicas, y por lo tanto consideradas por la gran mayoría: una perdida de tiempo. Pero, que aunque parezca mentira no lo son, me ayudan a plantearme cosas fundamentales sobre la vida y si, básicamente me ayudan a perder el tiempo y a no estudiar... pero bueno siempre habrá un último recurso, un último halo de esperanza! 


PORQUE TÚ - También lo has hecho

¡SUERTE GENTE! Y ¡ A SALVAR EL SEMESTRE!

jueves, 4 de diciembre de 2014

¡Bienvenidos al siglo 21!


¿Cómo era antes? Estoy sentada delante del ordenador, tengo mil ventanas abiertas, facebook, seriesly, blogger, google, etc. Mientras miro una serie, que ya había visto hace muchos años, pero que me encanta, One Tree Hill ( no os voy a engañar, Chad Michael Murray, por eso me encanta), de repente me da por mirar a mi derecha, y ahí está mi compañera de habitación, sentada en su mesa con los auriculares puestos y viendo otra serie. ¿Cuando nos hemos vueltos tan antisociales? Dos personas en la misma habitación sin dirigirse la palabra y cada una mirando una serie diferente.

Me pregunto que hacían antes, cuando no había portátiles, ipods, iphones, y todo el resto de aparatos que hacen que te asiles del mundo, vendiéndote la idea de que sin ellos no estás conectado al mundo. Se aislaban del mundo, supongo, pero de una manera diferente. Leerían libros, se pondrían con su máquina de escribir a hacer más o menos lo que estoy haciendo yo pero de otra forma. Aún así, aunque también se aislaran del mundo, las relaciones humanas eran completamente diferentes. 


Me gusta la época en la que vivímos, me gusta la tecnologia y poder disfrutar de tanta información y tantas ventajas al instante. El conocimiento, el nivel de conexión, la facilidad con la que te puedes comunicar con cualquiera, estando en cualquier sitio. Pero, ¿qué hay de la comunicación con el que está a tu lado? Ahora los planes del domingo son quedarse en casa viendo una peli o una serie, antes eran ir a algún sitio, pasar la tarde. 





martes, 2 de diciembre de 2014

Paranoia


Ese momento en el que el chico gordito pelirrojo de clase, al que no encuentras para nada atractivo suelta de repente: "yo no puedo quedar este finde que viene mi novia de visita" , y te das cuenta de que todos, todos a tu alrededor están gozando de una vida amorosa plena (puede que hasta con sexo satisfactorio) y tú no. Entonces llega la segunda revelación, ¿cómo puede ser?, ¿por qué tú no? Bueno la verdad es que tu eso lo has tenido, lo has disfrutado, durante un tiempo, perteneciste a ese grupo de la sociedad que estaba felizmente emparejada con alguien del sexo opuesto (o del mismo sexo, tanto monta monta tanto), pero ya no, has sido excluida, no formas parte y seguramente fue decisión tuya. 

Recuerdo cuando tenía pareja, las cosas que hacíamos, los viajes, las cenas, las películas, el hablar de cualquier cosa, sin tapujos, tener un compañero, alguien con quien compartir tu día a día. No estaba mal. La clave del asunto está en, ¿ser soltero es malo? NO, claro que no, no hablo de eso, sino que me choca, me choca el hecho de que cuando yo tenia pareja en ningún momento me pare a pensar en mis amigas del grupo que estaban solteras, o en si la gente a mi alrededor tenía o no pareja, por que la verdad, me daba igual. Ahora no, ahora qué se que no tengo algo, veo por todas partes a gente que sí que lo tiene y dios, que paranoia. 

Lo veo, por todas partes, el amor (o eso es lo que parece). Gente feliz con su "alma gemela" (de la temporada) y a mi alrededor cada vez hay más, más solteros que se unen a ese grupo del que no formo parte y por alguna razón me llama la atención ¿Será selección natural? ¿Mis hormonas y mi cuerpo buscan un candidato para reproducirme? Es lo que parece. Me era tan indiferente si el chico que se sentaba a mi izquierda tenía pareja o no, o si el nuevo del gym estaría o no soltero. Me era todo indiferente y la verdad es que ahora después de darles vueltas me sigue dando bastante igual. Más que nada por que he caído en que es lo que me ha hecho "obsesionarme con las parejas", es esta época del año. 

♥


Noviembre y Diciembre, otoño e invierno, esta época donde ya se nota el frío, te apetece estar en casa, con la manta, palomitas, chocolate caliente, al lado de la chimenea y viendo una peli o leyendo un libro. Y por alguna razón esta escena en pareja es aún mas deseable. Por lo tanto, es normal que ahora el tema de: ¿cómo? ¿Este también tiene novia? este a flor de piel. No es que sea como el niño pequeño que juguete que ve juguete que quiere. Sino que ahora, con todos los anuncios, y tal pues quieras o no, el tener a alguien a quien abrazar cuando hace frío se echa de menos.