jueves, 31 de julio de 2014

Tu peor enemigo


Tengo la idea, se más o menos que es lo que quiero decir o expresar, pero no acabo de ver con claridad como hacerlo. Quiero hablar de la mente, del poder de la mente. tal ves no os habéis fijado pero nuestra vida, lo que nos pasa esta muy influenciado por nosotros mismos. Es decir, parece una tontería pero por ejemplo en el caso de un examen, si desde el minuto 1 tu te has auto convencido de que no eres capaz, de que por mucho que lo intentes no te lo vas a saber y que vas a suspender el examen, ya te has sentenciado. Da igual las horas que le pongas, o como lo intentes porque las probabilidades de que lo suspendas son muy altas y tu mismo te auto saboteas sin saberlo porque tu mente ya ha decidido que lo vas a suspender. 

Es como pensar: "me voy a caer, me voy a caer, me voy a caer" y al final te caes. Tal vez si tu pensamiento desde el principio hubiera sido "no me voy a caer" no te hubieras caído, no porque sea milagrosamente poderosa sino porque se te hubiera ocurrido una forma de no caerte. 

Yo no se, tal vez soy algo rara supongo, pero siempre he creído en el sexto sentido del ser humano, en que los sueños muchas veces son revelaciones del subconsciente, cosas que se nos han escapado, han pasado inadvertidas cuando estábamos "on fire"  y al dormir nuestra mente intenta hacer que las veamos. Por eso al despertarme por la mañana intento recordar mis sueños, son pistas que me he dejado a mi misma y muchas veces por no decir casi todas tengo razón, en lo referente a mis pistas. Tu subconsciente te revela información sobre lo que has vivido y lo que estas viviendo y si la entiendes bien puedes hasta predecir que va a pasar.



Hay gente que es más intuitiva que otra, que sabe calar a las personas y prever los comportamientos, es gente que domina su propia mente, que sabe utilizarla y entiende como funciona. Y no es tan difícil como parece, ya dije una vez que queríamos ser tan distintos y al fin y al cabo eramos todos muy parecidos, si analizas comportamientos, expresiones, te das cuenta que hay patrones de comportamiento y puedes intuir como va a actuar una persona, lo que va a decir o como piensa. 

Para mí este tema es muy interesante,creo que cada uno tiene el control sobre su vida y lo que le pasa. Obviamente no sobre todo, por ejemplo ponerte enfermo de un virus que iba rulando por el aire, pero si tienes control sobre como reaccionar o actuar ante ello. Una vez estas enfermo, tu actitud puede hacer que te recuperes en 3 días en vez de en 7. También me interesa por otras cosas, sé que la mente es al fin y al cabo un misterio, que no se acaba de entender muy bien como funcionar, y uno de los casos en los que se ve más fácilmente lo que intento explicar es por ejemplo cuando una persona distorsiona su propia imagen en un espejo, es incapaz de ver la realidad, da igual lo que digan otras personas, o que se saque fotos, no importa porque es incapaz de ver otra cosa. 



Hay que tener mucho cuidado con nuestros propios pensamientos, podemos ser nuestro mejor aliado o nuestro peor enemigo y todo depende de la mente. Muchas veces las barreras no existen, las creamos nosotros. 


miércoles, 30 de julio de 2014

El exnovio capullo, la BITCH y otras cosas (Parte 1)

Todo empezó hace ya algún tiempo, diría que unos 3 años o así. Y todo ha explotado ahora. Que cosas tiene la vida, que todo parece relacionado, casualidades, coincidencias, destino... quien sabe. Voy a narrar esta etapa de mi vida en diferentes cachos, primero de todo es por que escribir algo muy largo no me gusta y me canso y aparte hay bastante que contar. 

Cuando yo tenía 16 o 17 años conocí a Peter, era un chico 6 años más grande que yo, guapo, con coche, universitario. Tuvimos algo breve que no acabó muy bien. Empezó unas navidades y acabó en abril. En Julio de ese mismo año, volvimos a coincidir y yo creí que podía volver a haber algo, pero me equivoqué. Él se había fijado en una amiga mía.

Me molestó un poco, sobre todo el hecho de que al preguntarle a Gala, ella me mintiera. Después de unas semanas acabó diciéndome la verdad, verdad que yo ya sabía pero no por ella. Más que el hecho de que estuvieran juntos, fue lo de ocultármelo, no había necesidad y lo sabía y aún así lo hizo. A raíz de aquello y coincidiendo que empezábamos la universidad en Barcelona, nos distanciamos. Nuestro pequeño grupo de 4 empezó a resquebrajarse.

La BITCH (que no es Gala) y yo empezamos a hacer vida más junta en Barcelona. Después de aquello de Peter, yo conocí a un chico con el que estuve un par de meses y después, bueno Tomi siempre había estado presente en mi vida y Carlos rulaba por ahí y luego conocí por último a Exnovio capullo.

Bitch se iba enrrollando con Alfred, un amigo de Peter (es guapete y listo). Por algún motivo, ella no le quería, es decir, ella estaba con Robert o con Richi y cuando alguno de ellos pasaba de ella pues llamaba a Alfred.

En una fiesta en la playa, ella se fue con Robert y nos pidió a todas que mantuviéramos a Alfred alejado. Esa noche Alfred al acompañar a Clara al coche se lió con ella y más tarde al llevarme a mi a casa, conmigo. Nadie contó nada. 

Al cabo de un mes hubo otra fiesta en la playa, en esta Bitch se fue con Richi y nos volvió a pedir que entretuviéramos a Alfred. No quería que el supiera que era el segundo plato, tenia miedo de que si el lo sabía se le acabaría el chollo. Nosotras lo "hicimos" Gala, Carol y yo estuvimos con él y con un chico con el que yo estaba desde hacia un par de semanas toda la noche. Yo me fui con mi chico, Gala con Peter, y Carol y Alfred se fueron cada uno a sus respectivas casas. Obviamente Bitch se fue con Richi. 

Después de aquello, pasaron un par de semanas, dejé al chico con el que estaba y empecé algo con Carlos, no era una relación, era algo sin entrar en detalles. Carlos había estado con Gala de rollo hacía un tiempo, y una noche de Agosto se lió con Bitch. 

Al llegar Diciembre, Carlos y yo ya no estábamos juntos, le dije que no quería nada serio con él ni con nadie y digamos que no se lo tomó muy bien. Ese mismo día había una fiesta, y estábamos todos, todos los nombres de arriba pues todos en la misma fiesta (yupii...) y más gente claro. Bueno pues, Bitch se fue con Richi, yo me escondí de Carlos detrás de una cortina, lo sé no fue muy maduro por mi parte, y detrás de esa misma cortina apareció Alfred. Había visto como Bitch se iba con Richi, así que yo supongo que se le inflaron las pelotas y empezó a tontear conmigo, a mí no me parecía feo, puede que el alcohol ayudara, una cosa llevo a la otra y nos besamos, detrás de la cortina.

Desaparecimos, nos fuimos de la fiesta y nadie supo más de nosotros. Algunos pensaron que él se había ido a casa después de ver el panorama y que yo me había ido con Carlos. Otros, más intuitivos, pensaron que nos habíamos ido juntos. Bitch me preguntó si me había ido con Carlos y yo supongo que por miedo o inseguridad le dije que sí. Ese mismo día, pero más tarde salió a la luz que yo no estuve con Carlos, así que le conté a Bitch que me fui con Alfred, ella se rió y me dio las gracias pensando que así Alfred no la había visto con Richi. 

Continuará...

jueves, 24 de julio de 2014

Pasar página


Desaparece. Tiene esa habilidad para dejar tu vida como si nada, no hay mensajes, ni fotos ni llamadas, nada. Entonces crees que ha llegado el momento, que puedes pasar página al no estar él tan presente (por no decir que ya no está) en tu día a día. Te duele un poco la facilidad con la que se ha alejado, pero te convences a ti misma de que es para bien. Poco a poco dejarás de pensar en él y todo irá a mejor, cambiara de rumbo, pasarás página.

Es una trampa, ¿de verdad creías que se iba a ir así, sin más? Claro que no. Nunca se va por completo, Hay algún amigo que lo menciona, otro que te pregunta si le has visto o has hablado con él y el típico que cree que te apetece oír lo bien que le va y si a conocido o no a alguien. Y como no, llega el mensaje:

"Hola, ¿como estás?¡ Cuanto tiempo! ¿Qué tal te va todo?"

Y tú, como idiota que eres, te alegras, porque te ha hablado, ha pensado en ti y no ha dejado tu vida como creías. Y cuando se acaba la conversación de 5 minutos vuelve a irse, ya está, ya ha te ha recordado que está ahí, que sigues enamorada de él y que él de ti no.

No te sientas mal, tu has pasado página, has conocido a gente nueva, lo has intentado. Pero no sirve de nada pasar páginas del mismo libro, estás en la misma historia. Una historia en la que aparece y aparecerá él y de la que no podrá desaparecer, a no ser que cambies de libro.

sábado, 19 de julio de 2014

Noche de chicas 1

" ¡Va tía que llegamos tarde! ¿Qué haces ahí tanto rato?
 ¡Ya estoy, un minuto! ¿Tienes pintalabios rojo?
¡Si! primer cajón de la derecha. ¡Va date prisa!"

Siempre quedamos en casa de alguna para cenar y luego salir. Hoy le ha tocado a Lucía. Su casa es enorme, tiene como 5 baños, uno en cada habitación y luego un par más para invitados. La cocina es estilo americana, de estas que separan comedor y cocina por una barra y crean así un espacio abierto, más amplio. El comedor da directamente al jardín delantero con una puerta corredera de cristal, perfecto para tomar algo y luego darte un chapuzón en la piscina.

Cada una trae algo para la cena, normalmente hacemos ensalada y pizza, o ensalada y burritos, o ensalada y básicamente cualquier cosa rica y algo más contundente(compensamos una parte más sana y luego pecamos). En el bol grande solo hay lechuga, luego boles más pequeños con tomate, nueces, cebolla, pepino, etc. Así cada una se hace la ensalada a su gusto y luego en medio una pizza, normalmente de jamón york y queso, pero hoy la he comprado boloñesa, me apetecía probarla.

Carol se ha olvidad las cervezas, como siempre... Así que Gala y yo vamos en un momento al super a comprarlas. Quedan 15 minutos para cierre cuando entramos, la cajera nos mira con cara de pocos amigos.

- ¿Cuales cogemos, estrella como siempre o desperados?
-  Mmm mejor desperados, a mi me gustan más.

Pillamos un par de cajas de 6 y vamos a pagar. Quedan 13 minutos para cierre, la cajera nos sigue mirando con cara de pocos amigos.

- 14.28€
- ¿Tendremos bastantes?
- Claro tia, solo somos 4
- Ejem.. 14.28€
- Ah sisi, perdone, ¿tienes tu el dinero?
- Si espera

Gala se pone a buscar el monedero dentro de su bolso, casi misión imposible, ahí dentro lleva de todo, desodorante, colonia, peine, cable para cargar el móvil, tabaco de liar, boquillas, papel, un par de mecheros (siempre acaba perdiéndolos), el móvil, compresas y tampones (por si acaso), las llaves de casa, las del coche, ibuprofeno, un estuche pequeño con lo básico, rimel, raya, colorete y pintalabios rojo y quien sabe que más.

9 minutos, la cajera nos mira con cara de "te voy a matar en cero coma como no encuentres el puñetero monedero, que tengo que cuadrar la caja", yo miro a Gala preocupada, miro a la cajera con cara de pena intentando transmitirle mentalmente " lo siento, no ha sido culpa nuestra, ¡Carol siempre se olvida las cervezas! Gala encuentra el monedero y saca un billete de 50€.

- Lo siento no tengo más pequeño

Creo que en ese momento las dos pensamos "tierra tragame". Ya no se ni como describir como nos miró aquella mujer al ver el billete de 50€ y que ya solo faltaban 6 minutos para cierre.

- Aquí tienes. 14.28 más 10, 20 y 5 euros con 72 céntimos hacen 50.
- ¡Gracias, Adiós!
- Adiós

Salimos corriendo del supermercado, antes de que nos cierren ahí dentro con la mujer que seguramente se ha cagado en todos nuestros familiares vivos y muertos.




Quiero

Si lo sé... lo que pasa es que no me gusta reconocerlo, pero lo sé. En el fondo soy una romántica. Les suelto el rollo de "no busco nada serio", "lo que surja", "sin compromiso" pero en el fondo lo que estoy diciendo es: se que no eres tú, pero como él que yo quiero no llega... pues mira.


Le echaba la culpa a la menstruación, "no soy romántica, es por la regla". Me ponía a ver pelis romanticonas y se me caia la lagrimilla en la escena del beso. Y es que soy así, me emociono y en el fondo sé que eso es lo que quiero. Quiero a alguien con quien dormir por las noches y a quien pedirle 5 minutos más por las mañanas. Quedarnos en la cama toda la mañana sin hacer nada, ni siquiera hablar solo nosotros y las caricias y los besos. Que me traiga el colacao, le guste cocinar y hacerme la comida, porque yo soy un desastre en la cocina. 

Todas esas pequeñas cosas que compartes, el mensaje de buenas noches y buenos días, que son solo 4 palabras, pero son cuatro palabras que demuestran que ha pensado en ti. Que me lleve a comer  a un restaurante japonés, aún estando enfermo, porque sabe que me hace ilusión ir. Que me diga que le importo, que me demuestre que le importo. 

Si lo sé... me cuesta reconocerlo, decirlo en voz alta o incluso en mi mente. Yo ya le he encontrado, él es lo que yo quiero. Al que al principio también le solté el rollo de "amigos con derechos", por que me daba miedo reconocer que había algo más. Reconocer que por primera vez, él que yo quería si había llegado. 




jueves, 17 de julio de 2014

Not another happy ending

Soy curiosa y cotilla. Me gusta fijarme en lo que ocurre a mi alrededor, entenderlo y sacar conclusiones y teorías. Me gusta escribir y también me gusta leer. Tengo un diario personal y a veces cuando he acabado de anotar algo lo leo y me voy a fechas concretas y pienso, "que tonta era" o "vaya pues tenia razón sobre eso" o cosas así. 

Releyendo mi diario me di cuenta de algo. Cuando estaba triste, deprimida, me había pasado algo "malo" (suspender, no poder ir a una fiesta, que me dejarán, que mi mejor amiga se enrollara con mi novio, etc.) escribía mucho y todo "bien" redactado, con todo lujo de detalles, no me dejaba nada y era por que muchas veces lo escribía al momento. En otra entrada o puede que en algún sitio que no es este blog, comenté que para mí escribir es terapéutico, me relaja y me ayuda a desahogarme y cuando me pasaban ese tipo de acontecimientos tardaba nada y menos en coger boli y papel y a escribir. En cambio, cuando narraba lo bien que me lo había pasado en unas vacaciones, lo fantástico que había sido conocerle a él, o otras experiencias más alegres, la redacción era bastante más relajada. No lo escribía al momento, sino con un par de días o incluso semanas después y me dejaba la mitad de los detalles. 

Cuando me puse a escribir sobre mi último fracaso amoroso, sonó en la radio "someone like you" de Adele y después "let her go" de Passenger", éxitos musicales nacidos de rupturas. En el caso de Adele todo el disco lo compuso después de que la dejarán y es el mejor disco de toda su carrera (de momento). Y no son solo estos casos, hay más, obras literarias y de arte que nacieron del dolor y desesperación de sus creadores. 



Y fue en ese momento en el que mi mente empezó a divagar, a pensar en esto y en lo otro y sacar la conclusión de que de algo malo se puede crear algo precioso. Podemos escoger deprimirnos, quedarnos en la cama comiendo helado de chocolate o intentar levantarte mirarte al espejo y querer seguir adelante. No es fácil, nadie ha dicho que lo sea, pero es tu elección. Y yo elijo escribir y con suerte que lo que escriba le llegue a alguien. 


martes, 15 de julio de 2014

A veces hace falta perderse para encontrarse

Soy joven y como muchos otros jóvenes estoy perdida. 

Cuando de pequeña te preguntan que quieres ser de mayor, no te lo preguntan enserio y la respuesta tampoco se la suelen tomar en serio: quiero ser actriz, astronauta, chef, princesa, pintora, cantante, arqueóloga, etc. No sé como lo verán los demás, pero yo no encuentro que mis respuestas fueran tan descabelladas, es más, creo que sí algún adulto se hubiera parado a pensar en mi respuesta y pensar ¿Por qué no? Acaso no hay chefs, ni actrices, ni arqueólogos por el mundo, ¿Por qué está niña no podría ser eso? Pero por desgracia, eso no pasa. Se ríen, te dicen "claro que sí cariño" y siguen a otra cosa. 

Según vas creciendo, dejas la inocencia atrás y te escupen la realidad en la cara. Y entonces aparecen otras carreras, menos atractivas pero eso si... mucho más "realistas". Te preguntan si quieres estudiar derecho, empresariales, filología o algo más de números, ingeniería, arquitectura, medicina etc. lo que definen como "carreras normales". 

Tú por tu cuenta descubres que hay más, que si quieres puedes ser actriz, chef o arqueóloga. Pero no es lo recomendable, no es lo que te hará "feliz" (rica) en el futuro. Yo descubrí otras carreras, algo que me gustaba, periodismo, comunicación audiovisual, publicidad y relaciones públicas. Entraban en el abanico de "algo más normal, pero no lo suficiente". Aunque me llamaban la atención,no estaba convencida, estaba insegura y como no estarlo si te lo recuerdan constantemente, no sé si la habréis escuchado, la frase típica "que quieres, ¿vivir debajo de un puente?". 

Al final cedes, yo cedí, pero con un pacto: "Estudia primero esto y cuando acabes, si aún sigues con la idea estudia lo otro". Llevo 3 años en ADE, no está mal. La escogí por varios motivos, tenia salidas laborales, era "diversa", no solo letras y no solo números y del resto de carreras "normales" era la más atractiva. Al comentarle mi desmotivación a un amigo mío, él me dijo que le pasaba algo parecido y qué tal vez su respuesta era una tontería pero que el erasmus le había hecho ver las cosas más claras, y que a mí me pasaría lo mismo. Vivir una experiencia así te cambia en cierta forma y te ordena la mente. 

Así que de momento sigo perdida, pero tengo un rumbo, mi erasmus a Maastricht que empieza a finales de agosto. Y con suerte, una vez me haya perdido del todo, encuentre lo que estoy buscando. 






viernes, 11 de julio de 2014

Único

Hay cierto encanto en la individualidad. Supongo que hay a gente que no, como en todo, pero la verdad es que hay a mucha gente a la que la palabra "exclusivo" le despierta un interés y una atracción inexplicable. 

Pasa a menudo, con la ropa, la tecnología, los coches, etc. Lo que es único, especial, que diferencia eso del resto gusta. En marketing es una de las estrategias, producto de alta calidad y diferenciado. Y a mi me hace gracia, por que el hecho de que haya mucha gente que busca exactamente lo mismo, lo convierte de repente en algo común, ya no eres exclusivo, elitista, individual, perteneces a un grupo. 

Y es cierto, se busca la originalidad, el individualismo, ser diferente del resto, pero es curioso como todo acaba siendo al final muy común. Obviamente a mi también me atrae la idea de ser especial. Que conocerme marque un antes y un después en la vida de alguien en el sentido de que no soy una persona común, con gustos comunes. Pero, tanta gente quiere eso, tanta gente piensa eso que si lo miras con perspectiva al final todo es común. Normal. Típico. 

Pero creo que hay cierto encanto en lo común. Me parece curiosa la idea de que alguien en otra punta del planeta comparta tus gustos, tus ideas, tus sentimientos y que ni si quiera os conocéis. Ahora con Internet encontrar esos parecidos razonables es más fácil. 

Me gusta leer blogs, un amigo me pasa de vez en cuando enlaces, y yo misma voy navegando y descubriendo nuevos. Y me paro a leer sus entradas, y muchos expresan ideas o sentimientos que comparto. Frases que he pensado, y que están ahí escritas, y no por mí. Narran experiencias, miedos, descubrimientos, pasiones, y sobre todo es eso sabes, a veces único es sinónimo de solo, y cuando me doy cuenta de que por todo el mundo hay gente que tiene los mismos miedos, las mismas inquietudes... Es curioso. 

Queremos ser tan diferentes y somos tan parecidos. 

Un minuto

Bajas las escaleras y te detienes en el anden. Aún faltan 3 minutos hasta que llegue, así que te sientas a esperar. Sigues escuchando música con los auriculares puestos y contemplas como poco a poco se va llenando de gente. 

Te fijas en ellos, en como van vestidos, en sus caras y expresiones y empiezas a elucubrar. La chica del fondo lleva unos tejanos remangados con unas superga negras y un top negro a conjunto, sostiene una carpeta de la Universidad, seguramente estudia Derecho o ADE, tiene el pelo castaño claro largo y esta delgada. 

Un poco más lejos hay un señor con traje, tiene el pelo oscuro, lleva gafas y hace cara de cansado. Normal, piensas, son las 8:00 am. Seguramente se bajará en Maria Cristina, tiene pinta de ir a oficinas, ser gerente, contable o trabaje en un banco. Detrás de él hay otro señor, también moreno, con bigote y gafas. Lleva una camisa blanca, unos pantalones marrón clarito y un maletín marrón oscuro. Éste debe ser profesor, tal vez de química o farmacia. 

Sigues así un par de minutos más. Ya sólo falta un minuto para que llegue. Miras al frente y te fijas en las vías. Entonces una idea, un pensamiento se asoma. Empiezas a pensar en la gente que está triste, los que tiene problemas, les han despedido, no llegan a fin de mes, son infelices. Recuerdas que un profesor de sociología comentó que en ésa época del año aumentan los "problemas" con el transporte y que la mayor causa de esos problemas son los suicidios, gente que se tira a las vías por que no lo soporta más. 

Qué fácil sería, piensas, tan solo tienes que saltar y dejas que te atropelle. Vuelves a mirar a tu alrededor y te das cuenta de que no, no sería fácil. Mandarlo todo a la mierda es una cosa, y acabar con todo es otra muy distinta. De repente te planteas todo lo que dejarías atrás, tus sueños, tus proyectos, todo lo que ya has conseguido, la gente a la que has conocido, tu familia,tus amigos. Te aterra la idea, te aterra haber tenido ese pensamiento, pero a la vez te sientes bien. Durante un minutos has contemplado tu vida, todo lo que tienes, y te has parado ha pensar en las cosas buenas. 

Tendemos a fijarnos en lo negativo, en las veces que nos dicen que no, en lo que nos sale mal, cuando nos han dejado, cuando nos han traicionado y solemos pasar por alto todas las veces que nos dicen sí, lo que nos sale bien, los que nos han querido y los que nos quieren ahora. A veces solo necesitas parar un minuto a pensar para poder darte cuenta de las cosas. Y lo has tenido, has aprovechado ese minuto. 

Ya ha llegado, te levantas, abres las puertas y te subes. Sigues escuchando música y te fijas en  si has acertado alguna de tus suposiciones. Te sientes bien, en calma.  


jueves, 10 de julio de 2014

Must del Verano

Dentro de mis propósitos veraniegos está el de probar a hacer cócteles y entre ellos el típico Mojito. Entra de maravilla, te refresca, si lo haces tú puedes controlar la cantidad de alcohol y además puedes ser la perfecta anfitriona al ofrecer mojitos estupendos a tus amigos una noche de verano (no querrán ningún otro que no sea el tuyo, eso sí, ¡los tendrás en casa cada noche!)

La receta del cóctel la miré en  www.cocinillas.es. La que voy a poner ahora está un poco modificada, más a mi gusto. 
Ingredientes para 1 mojito:
-          Entre 12 y 20 hojas de hierbabuena o menta
-          2 limas
-          50ml de Ron blanco (aprox. 2 vasos de chupito). Normalmente se utiliza ron blanco, yo utilicé Ron Negrita, que es bastante baratito, y estaba muy bueno. 
-          2 cucharadas soperas de azúcar moreno
-          Hielo picado
-          7up

En un vaso grande (típico de cubalitro) ponemos primero las hojas de hierbabuena o menta troceadas con las manos (puedes guardarte una ramita con hojas para decorar el resultado final). Luego añadimos las cucharadas de azúcar.

Partimos 1  lima por la mitad y exprimimos el jugo, con la 2 lima, también la partimos por la mitad, exprimimos el jugo de una mitad y la otra la troceamos y la ponemos en el vaso. Con una cuchara de madera o un mortero mezclamos los ingredientes, aplastando un poco para que las limas saquen un poco más de jugo.

Echamos hielo picado hasta la mitad del vaso, añadimos los dos vasos de chupito de ron y lo mezclamos todo. Sobretodo intentar que las hojas de menta y la lima no se queden en el fondo. Echamos un poco más de hielo, casi hasta el borde del vaso y añadimos el 7up. Lo mezclamos todo bien y… ¡Mojito listo, a disfrutar!


Los hicimos el otro día en casa, una noche de tranquis en la que acabamos todos bastante “felices” y nos fuimos a la cama sobre… no lo recuerdo pero te puedo decir que quedaban pocas horas para que amaneciera. Quedaron muy buenos, tanto que ¡vamos a repetir en breves! Es barato, está bueno y te aseguras una noche divertida con tus amigos. 

martes, 8 de julio de 2014

Uno no elige de quien se enamora

Sigo intentando creer que él no es para mí, que nunca lo ha sido, nunca lo fue y nunca lo será. Ojalá funcionase con manual de instrucciones, un menú bien explicado de como funcionan los sentimientos y los botones de OFF y RESET. 

Enamorarse es complicado, en esta vida todo es complicado y el factor común de todo soy yo. ¿Qué egocéntrica no? pues si. Es frustrante, yo lo veo, veo a gente que se enamora y todo es tan sencillo, también veo a chicas y chicos que conocen a su alma gemela cada semana y siempre es una persona diferente y me pregunto ¿cómo? 

Dicen que idealizamos a los hombres por culpa de las películas de Disney. Que Jane Austen también ha hecho mucho daño y si a eso le sumamos mi personalidad pues... Si, obviamente lo de amor y yo no iba a acabar bien. 

Él es diferente. Y lo se de esa forma en la que solo yo puedo saberlo. Y se me pone una cara de idiota cuando hablo o pienso en él. Y comparo al resto de chicos del mundo con él, y por desgracia ninguno lo iguala. Y si, le idealizo, tiene muchos defectos, pero sus pequeños defectos y manías son lo que le hacen ser él y no otro. 

Lo acepté todo, lo bueno y lo malo, me tiré de cabeza a la piscina sin mirar si quiera si alguien la había llenado, y no... no estaba llena. En resumen, así es como acabó, escribiendo, cerca de las 00:00 (la hora mágica y en la que la creatividad se dispara), algo a lo que después de leerlo no le encuentro mucho sentido, pero bueno, me he desahogado.   

domingo, 6 de julio de 2014

Adquisiciones literarias




El verano es una época del año genial, clima agradable, soleado, a veces demasiado calor, pero por suerte tenemos la playa, la piscina o el aire acondicionado. También me encanta porque puedo llevar faldas, vestidos, ver más a mis amigos, comer helados, disfrutar de un buen mojito y en definitiva porque hay más tiempo libre.

Como en otras épocas del año, te propones hacer muchas cosas, algo parecido a los propósitos de año nuevo. Empiezas con la operación bikini y sigues con ir a la playa, aprovechar le día, comer muchas ensaladas y gazpacho, vigilar con los helados, y en mi caso también, leer y escribir todo lo que pueda. 

Hace tiempo que grandes clásicos de la literatura están en mi lista de "pendientes". Durante mayo acabé 1984 de George Orwell y aún tengo pendiente Historia de dos ciudades de Dickens (demasiado descriptivo para mi... creo que pasará algo de tiempo hasta que consiga leérmelo). El siguiente en mi lista es El proceso de Kafka. Esta tarde me he hecho con él, y por suerte para mí, justa al lado estaba Dublineses de James Joyce. Hace algún tiempo un amigo me mencionó que se lo estaba leyendo y le gustaba bastante, así que también me lo he quedado

Como es habitual en mí, tengo muchas ganas de empezar a leérmelos, aún no se cual de los dos primero, pero hoy mismo comienzo con uno. Así que... ¡a por mi must do de verano!





sábado, 5 de julio de 2014

Para siempre

¿Las cosas son complicadas o son simples y somos nosotros quienes las complicamos? Hablemos de amor ¿Cómo sabes que estas enamorada? ¿Cómo sabes que es él? ¿Cómo distingues la Historia de todas las historias? ¿Qué es para ti enamorarse? Podría seguir, hay muchísimas preguntas. Somos tan inexpertos, no importa la edad o el sexo. La inseguridad es algo común.

Tengo muchos defectos. Uno de ellos es la inestabilidad, no soy una persona constante. No sé bien, bien a qué se debe, pero todo aquello que lleve incorporado la palabra compromiso de larga duración y yo no solemos ser compatibles. Por eso, muchas de mis relaciones han acabado en fracaso, no soy capaz de comprometerme.

Para que me entendáis, he empezado creo que todos los hobbys posibles: pintura, tenis, básquet, tocar la guitarra, natación, etc. Ahora bien, en muy pocos, por no decir ninguno, he durado más de un año. Pues con el sexo opuesto me pasa exactamente lo mismo. Excepto con él.

Fue lo que diríamos un flechazo, algo que a mis 20 años no me había pasado nunca (tengamos en cuenta que soy bastante joven, así que en parte es normal). He conocido a mucha gente, pero no fue hasta que le conocí a él, que entendí la letra de las canciones, y según iba pasando el tiempo y le conocía más, un para siempre me sabía a poco.
Una vez, no sé si me lo dijeron o lo leí en algún sitio, pero la frase era: te has enamorado cuando entiendes las letras de las canciones. Para mí, sé que es él, sé que me he enamorado cuando un “para siempre” ya no me parece la idea más descabellada del siglo.

viernes, 4 de julio de 2014

Finales que se convierten en principios

No somos expertos en las relaciones humanas, elaboramos teorías filosóficas para entenderlas, nos basamos en cuentos y leyendas y partimos de una base completamente desconocida en cuanto al Amor.

Como todos, he tenido mis experiencias, algunas buenas y breves, y otras igual de breves pero no tan buenas. Y estoy como al principio, perdida. Después de una relación en la que fui yo quien le puso fin porque ya no estaba enamorada, escribí “Prefiero una relación en la que yo este loca y perdidamente enamorada, aunque él no lo este de mí, que en una al revés”. Después de un tiempo, tras experimentar mi propia cita, rectifiqué “prefiero una relación en la que los dos nos amemos locamente”.

Hay una teoría griega sobre el amor que dice que solo nos enamoramos una vez y que el resto son solo personas con las que buscamos sentir algo igual.Como ya he dicho, no soy una experta. No sé si es cierta o no, pero en el caso de que lo fuera, está es entonces mi pequeña tragedia griega.

Habíamos quedado en el bar de siempre, el que está en la esquina, un poco alejado de la Universidad. Él llegó media hora tarde, como siempre, y estaba exactamente igual. Había pasado 1 mes desde la última vez que nos vimos y una semana desde la última vez que hablamos.  A pesar del corrector, yo tenía ojeras y seguramente los ojos aún hinchados por el ritual de llanto nocturno antes de dormirme.

- ¡Hola! Perdón por el retraso, es que me he encontrado con Pablo y me he parado a hablar 5 minutos.¿Qué tal estas? ¿Qué quieres tomar?
- No pasa nada, una Coca-Cola por favor, voy a sentarme.

Éramos amigos, es lo que habíamos acordado. Trajo la Coca-Cola y su cortado.

- ¿Cuánto es?
- Tranquila, invito yo.

Siempre ha sido así, detallista, cariñoso, simpático, con cara de niño bueno, aunque de bueno no tenía un pelo.

- Bueno, cuéntame ¿Qué tal te va todo? ¿Viste el último capítulo de GOT?
- Bien, va bien. Liada con los finales, pero como todos. Si, si lo vi me encantó el final. ¿Tú que tal?
- También liado con los finales, entre la universidad y el grupo no tengo tiempo para nada. Aunque siempre saco un ratito para ver la serie, fue increíble, creo que una de las mejores temporadas hasta ahora.

Seguimos hablando de cosas sin importancia, la universidad, GOT, el grupo, que íbamos a hacer en verano y entonces se lo solté.

-Me han contado que has conocido a alguien.

Se quedó callado, se puso algo serio. Normal, él no se enamoraba y se estaba enamorando, pero no de mí.

- Sí, pero aún no es nada serio.

Aún… esa palabra lo confirmaba todo. Después de tres meses conmigo, nunca se le había pasado por la cabeza la posibilidad de evolucionar, de que lo que teníamos fuera algo más. Ella lo había conseguido en una semana.

- Verás, no quiero acabar mal contigo, pero creo que es mejor que no seamos nada. Yo no puedo ser tu amiga.
- No te entiendo, ¿Qué ha pasado? ¿Por qué te has enfadado?
- No entiendes nada… y yo no voy a explicártelo. Es lo mejor para mí, tengo que mirar por mí. Obviamente si te veo por la calle te saludaré, no eres un extraño, pero ya está. Al menos por ahora…
- ¿Es algo temporal?
- No lo sé.
- Bueno, cuando quieras volver a hablar conmigo estaré encantado, pero ahora todo depende de ti.
- Adiós
- Adiós.

Me levanté y me fui. Volví a borrar su número. Lloré, esta vez no necesite canciones tristes para hundirme más en la miseria. No paraba de preguntarme porque, ¿Por qué yo? ¿Por qué a mí? ¿Qué tenía yo de malo? ¿Por qué no lo vi venir? Y entonces me di cuenta, la respuesta siempre ha estado ahí, yo lo sabía desde el principio pero no quise verlo. Si tan solo me hubiera parado a mirar que estaba pasando, a donde estaba yendo y con quién. Si tan solo hubiera evitado aquel momento, donde empezó todo.  Cogí el cuaderno, aquel que compré hace tiempo para aclararme las ideas y empecé a leerlo. La respuesta estaba ahí. 

jueves, 3 de julio de 2014

Masoquista

Creo que todos lo somos un poco, ¿Por qué triunfan tanto las tragedias? Es la única forma de explicar cómo Romeo y Julieta es la obra de amor por excelencia. No es que nos guste sufrir físicamente, o estemos mal de la cabeza y seamos unos sádicos. No. No estoy hablando de eso.

Me refiero a aquellos que hablan con sus exnovios/as o chicos/as que les gustan o  de los que están locamente enamorados y les preguntan:

-       ¿Qué tal te va todo? ¿Has conocido a alguien?

Y entonces la otra persona tarda unos segundos en contestar, seguramente se plantea: “Si se lo digo ¿le haré daño o no?, bueno si ha preguntado es porque quiere saberlo…”

-       Me va muy bien, si hace un par de meses que estoy con alguien y bla, bla bla…

Si prestas atención, justo en ese momento puedes oír un corazón retorciéndose.

Lo peor de todo es que seguramente el que ha hecho la pregunta ya lo sabía, seamos honestos, ahora con las redes sociales no es muy difícil adivinar si ha conocido o no a alguien, lo que hace o a donde ha ido de vacaciones. A pesar de ello, hacen la pregunta. Puro masoquismo.

Y no penséis que yo soy una excepción, para nada. Yo estoy dentro del grupo que hace la pregunta a pesar de saber que no le va a gustar la respuesta. Soy de las que escucha baladas y canciones de amor y desamor (típico Someone like you de Adele), para estar aún más triste. Y también soy de las que se pone a ver: “Los puentes de Madison”, “Memorias de África”, “Cuando Harry encontró a Sally”, “Annie Hall” y un montón de películas más, sin dejarnos las últimas para adolescentes y no tan adolescentes de “A tres metros sobre el cielo”, “Tengo ganas de ti” y “Perdona si te llamo amor”.


El otro día un amigo me pregunto por qué. “Por qué en vez de baladas no te pones a escuchar música dance o algo más cañero, por qué en vez de mirar dramas no miras alguna de scary movie, que son malas pero al menos te ríes…”. No sabía contestarle. Simplemente no era lo que me apetecía, me apetecía más lo que yo hacía y entonces me dijo: “Eres masoca”. 



miércoles, 2 de julio de 2014

Libros

A dos centímetros de ti, Elizabeth Eulberg.

Sinopsis:

Los chicos y las chicas pueden ser amigos.
     Así me gusta, Levi. Directo al grano.
Yo solo digo que es perfectamente posible que un chico y una chica sean amigos. Aunque reconozco que hemos tenido algún que otro problemilla.
     ¿Algún que otro problemilla?
Vale, bastantes problemas. Pero mira cómo ha acabado todo. Cuando llegué al instituto, ambos dimos por supuesto que no volveríamos a intercambiar palabra después de aquel primer día. Sobre todo tú, porque enloqueciste por mí en cuanto me viste.
     ¿Te refieres al día que estoy pensando?
Sí.
     Oh, cuánto lo siento. Me parece que alucinas.
No alucino. Abundan los adjetivos para describirme: genial, fuerte, viril... ¿Quieres que siga?
     Vale. Eres genial. Pero alucinas.

Me lo he leído en 1 día, sin exagerar. Lo empecé el martes por la mañana, a las 8:30 para ser exactos, en el trayecto de mi pueblo a Barcelona. Estaba tan ensimismada leyendo, tan metida en la historia, que menos mal que la mujer que estaba sentada a mi lado me preguntó si me bajaba en la próxima parada para que ella también pudiera salir, que sino... a saber a dónde acabo. 

No es muy largo, unas 300 pág. Aprox. Está muy bien narrado, no se te hace en ningún momento pesado y tiene bastantes diálogos lo que ayuda a la fluidez de la trama. Por suerte para mí, los libros muy descriptivos y con pocos diálogos se me hacen eternos, y este es todo lo contrario.

La historia no es nada del otro mundo, chico conoce chica, pero contado desde un punto de vista muy interesante. Vas viendo cómo van evolucionando los personajes y puede que para algunos sea simple, pero yo creo que en la sencillez está el gusto.

Lo recomiendo al 100% y en parte, me da hasta pena habérmelo leído tan rápido. Ya me lo dice mi padre que así no puedo disfrutar de un buen libro, pero no puedo evitarlo. Cuando una historia me llama, soy incapaz de ignorarla. 

Principios

Nunca se cómo empezar. Tengo muchas ideas en la cabeza, sobre que quiero decir o como quiero decirlo, pero empezar a escribir… eso ya es otra cosa. Me resulta irónico, teniendo en cuenta que me encantan los principios. Cuando empiezas algo, todo es nuevo y desconocido. Te sientes inseguro, pero también excitado e ilusionado por lo desconocido. Toda aventura cuando la empiezas es más fantástica y tu entusiasmo está por las nubes.

Así me siento yo ahora, en las nubes. Hace años lo intenté, creo que llegue a crear un blog y duró… dos semanas, como mucho. No estaba preparada. Puede que ahora tampoco, pero ha pasado ya tiempo, he vivido más experiencias y se podría decir que hasta he madurado (en comparación a mi yo más joven), y me he lanzado a la piscina. La verdad es que escribo desde que era pequeña, me regalaron el típico diario infantil a los 8 o 9 años y no he parado.

Escribo por muchos motivos, uno de ellos es para no olvidar. Le tengo cierta tirria al olvido. Narro al detalle experiencias significativas y así queda constancia de lo que he vivido y siempre que quiera puedo leerlo y evocar el recuerdo en mi memoria.
Otro de los motivos es que para mí es terapéutico. Digamos que eso de expresar tus pensamientos en voz alta con otros sujetos y yo no vamos de la mano. Me guardo muchas cosas para mí y si no lo sacó mediante la escritura tal vez acabaría loca. Me relaja mucho, me desahogo y me ayuda a reflexionar.

Y en definitiva, eso explica por qué no son solo palabras. Una palabra no es para nada algo simple y vacío, es mucho más complejo y engloba una infinidad de cosas. En mi caso, las palabas son mis ideas, proyectos, sentimientos, sueños, aventuras y desventuras, vamos que a través de ellas me estas conociendo a mí. No son solo palabras, son yo. 


F.